Agricultura
Los daños a las infraestructuras de riego tras el tren de borrascas ascienden a 32 millones
Regantes exigen ayudas extraordinarias para reparar instalaciones y recuperar cultivos
El tren de borrascas que ha sacudido a Andalucía este invierno ha anegado pueblos enteros, como Grazalema, obligando a sus vecinos a desalojar sus casas, totalmente destrozadas. También ha provocado daños en carreteras e innumerables infraestructuras, como las hídricas, poniendo así en peligro las campañas de cultivo.
Desde Feragua, asociación líder del regadío andaluz, estiman que los daños ocasionados por las intensas lluvias en infrestructuras clave para el ragadío ascienden a 32,7 millones. Aclaran , no obstante, que es una valoración «parcial y orientativa», ya que «no todas las entidades han podido cuantificar aún el alcance real de los perjuicios sufridos debido a la dificultad de acceso a determinadas instalaciones y parcelas».
De momento, han sido 43 las comunidades de regantes que han cuantificado y evaluado la magnitud de los daños. Este balance ha sido trasladado al Ministerio de Agricultura, al Ministerio para la Transición Ecológica y la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG), así como a la Consejería de Agricultura de la Junta de Andalucía, con el fin de solicitar medidas extraordinarias de apoyo para la reparación urgente de las instalaciones afectadas.
El informe remitido por Feragua recoge daños en acequias, canales, redes de riego a presión, conducciones enterradas, hidrantes, estaciones de bombeo, centros de transformación eléctrica y caminos de servicio estratégicos para el mantenimiento y gestión del sistema hidráulico. También se detallan los gastos extraordinarios asumidos por las comunidades durante la emergencia, entre ellos el alquiler de bombas auxiliares, la instalación de generadores eléctricos, el consumo intensivo de combustible y el refuerzo de personal técnico para garantizar la evacuación de aguas y evitar consecuencias mayores.
Lo cierto, es que tanto desde el Gobierno central como por parte de la Junta de Andalucía se han aprobado ayudas extraordinarias de apoyo al sector agrario tras el tren de borrascas. Desde las comunidades de regantes consideran que «son un primer paso», pero que es necesario tramitarlas con la máxima celeridad. «La rapidez en su ejecución, la simplificación de trámites y la adaptación de los procedimientos a la realidad sobre el terreno serán determinantes para que cumplan su finalidad. Si llegan tarde o con exigencias desproporcionadas, su eficacia será sensiblemente menor», advierten desde Feragua.
Esta asociación piden además que se pongan en marcha ayudas de caracter extraordinario para cometer reparaciones en el menos plazo posible. «El objetivo prioritario es ejecutar las actuaciones necesarias –arreglo de canales, acequias, compuertas, tuberías, valvulería, redes de control, hidrantes, tomas de riego y equipos electromecánicos– que hagan viable la explotación del potencial productivo. En definitiva, poder llegar a las instalaciones y poder regar», apunta Feragua.
Desde la asociación de regantes andaluces también reclaman al Estado que siga los pasos de la Junta de Andalucía –que eximió del pago de cánones y tarifas de riesgo a los regantes del Guadalete-Barbate, Campo de Gibraltar en Cádiz y Guadalhorce en Malaga– para que se ven también beneficiados los regantes de ls cuenca del Guadalquivir.
Los regantes andaluces reiteran que la reparación de las infraestructuras hídricas es esencial para recuperar la potencialidad de los cultivos: «Todas las demarcaciones andaluzas han recuperado la normalidad hidrológica tras siete años de restricciones. Sin embargo, esa recuperación ha llegado acompañada de importantes daños en infraestructuras de riego, de modo que algunas comunidades no pueden regar, a pesar de haber disponibilidad de agua».