Economía
La Cartuja de Sevilla reinicia su producción este lunes en la misma fábrica y con los mismos trabajadores
El grupo inversor ha destacado que el importe de la inversión inicial de los nuevos propietarios asciende a más de 1,6 millones de euros
La Cartuja de Sevilla retoma este lunes su actividad productiva tras la compra del grupo formado por Gabriela y Paola Luksic y Javier Targhetta que ha permitido que no cierre esta empresa con casi dos siglos de historia.
A finales de enero se constituía la nueva marca tras ser seleccionada por el Juzgado de lo Mercantil número 3 de Sevilla para hacerse con la fábrica después de la petición de liquidación definitiva por parte de la empresa en octubre.
Desde entonces, el Ayuntamiento de Sevilla y la Diputación provincial aprobaron sendas declaraciones institucionales en las que pedian adoptar "cuantas medidas sean posibles" para mantener la actividad y los puestos de trabajo. Asimismo, la Junta mantuvo varias reuniones con los trabajadores en busca de nuevos posibles inversores.
En paralelo, el Juzgado paralizó en una ocasión el proceso de presentación de ofertas de compra por falta de información lo que obligó a extender el Expediente de Regulación Temporal de Empleo de los más de 30 trabajadores de la compañía hasta enero.
El Juzgado confirmó el pasado 22 de enero la adquisición por 225.000 euros por parte de este grupo inversor. El auto, consultado por Europa Press, destacaba que la oferta "permite el mantenimiento de la mayor parte del empleo existente", así como la solvencia económica y profesional y la razonabilidad del proyecto empresarial propuesto, orientado a la continuidad de la actividad y a su viabilidad futura".
Por otro lado, reconocía que la otra oferta presentada por mercantil Porcelanas de Levante Siglo XXI, S.L. Dicha posibilidad "no fue ratificada ni mejorada dentro del plazo", por lo que el Juzgado la consideró "decaída y carente de eficacia a los efectos de la presente autorización".
El grupo inversor ha destacado que el importe de la inversión inicial de los nuevos propietarios asciende a más de 1,6 millones de euros. Asimismo, han subrayado, que según el informe del administrador concursal, la propuesta de este grupo ha sido "la mejor en todos los ámbitos" (económico, social y laboral).
Los nuevos propietarios han defendido desde la primera oferta la continuidad de la marca en Sevilla, algo que también le llevó a contar con los apoyos de los trabajadores que han expresado su satisfacción por el retorno a la actividad.
En este sentido, José Hurtado ha destacado "la gran motivación que tienen los trabajadores de La Cartuja de alcanzar por fin un periodo de estabilidad laboral".
"Se abre una etapa muy ilusionante en la que nos vamos a esforzar para que todo salga adelante, tenemos mucha esperanza de que la marca resurja de sus cenizas y queremos poner en marcha la maquinaria cuanto antes", ha afirmado el secretario general de la Federación de Industria de CCOO.