Laboral
Los controladores del aeropuerto de Sevilla avisan de una huelga que puede paralizarlo
La situación de “precariedad” es tal que el pasado 17 de febrero, a las 23.00 horas, se activó el plan de contingencia “por falta de personal en la torre de Sevilla”

El portavoz sindical de los controladores aéreos del aeropuerto de Sevilla, Pablo Gómez Junquera, ha avisado hoy de que el aeródromo hispalense se puede enfrentar a paros que conlleven su paralización, debido a las condiciones que, ha afirmado, “soportan” los controladores de su torre.
Así lo ha explicado en declaraciones a EFE, en las que Gómez Junquera, delegado sindical de Unión Sindical de Controladores Aéreos (USCA), ha lamentado que la empresa Servicios Aeronáuticos Navegación y Control (Saerco), que tiene la conexión de la torre -para los aparatos por debajo de 1.900 pies- mantiene una plantilla de diez trabajadores, “que eran 16 cuando tomó la concesión en septiembre de 2021".
Todo ello, ha dicho, debido a “la política empresarial de reducción de costes”, que hace que la torre tenga “una plantilla absolutamente infradimensionada”, y, en estos momentos, “hay un riesgo muy real de que la operativa en el aeropuerto de Sevilla se vea afectada y haya que hacer paros parciales”.
Durante esos paros, ha asegurado, “no habría ningún tipo de vuelo operando en el aeropuerto de Sevilla, ni de llegada ni de salida, con los retrasos que conlleva”, mientras ha recordado la importancia de la labor de los controladores, que supervisan no solo los vuelos de entrada o salida del aeropuerto, sino “las salidas de los helicópteros del 061 desde Cartuja” y todo el tráfico aéreo en la ciudad y su entorno en general.
Ha asegurado que la situación de “precariedad” es tal que el pasado 17 de febrero, a las 23.00 horas, se activó el plan de contingencia “por falta de personal en la torre de Sevilla”, de modo que no había nadie disponible, afirma, para hacer una sustitución, con lo que “un compañero que estaba en su descanso se ofreció a cubrir el turno de guardia desde la 01:00 a las 06:00”, ya que aunque la actividad cierre de 3.00 a 6.00, en esas tres horas se está de guardia por si hace falta guiar a vuelo de la Organización Nacional de Trasplantes.
Ha lamentado que la empresa “directamente no da ni respuestas a los correos que se le envían, solicitándole más personal o informando de situaciones que se han dado”, de modo que no se están alcanzando acuerdos porque “dan la callada por respuesta”.
La empresa defiende que el servicio está garantizado
Por su parte, fuentes de Saerco han sostenido que existe “un convenio colectivo vigente” que se ajusta “escrupulosamente a lo establecido en dicho marco laboral”, además de sostener que la dotación de la torre de Sevilla “está dimensionada conforme a los requisitos operativos y de seguridad establecidos, y la cobertura del servicio está garantizada”.
Sobre el episodio del 17 de febrero, han afirmado que el servicio estuvo en todo momento “coordinado con la jefatura correspondiente” y se adoptaron las medidas organizativas previstas “para asegurar la continuidad operativa, sin que se produjera desatención del servicio”.
Saerco ha asegura que mantiene su disposición al diálogo “dentro de los cauces legales establecidos”, y ha sostenido que el servicio “se realiza con normalidad y con pleno respeto tanto a las condiciones laborales como a los estándares de seguridad exigidos”.