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Zaragoza

Los nuevos hallazgos arqueológicos del Coso y San Miguel reescriben la historia de Caesar Augusta

Una reforma urbana que está revelando el pasado oculto de Zaragoza

Los nuevos hallazgos arqueológicos del Coso y San Miguel reescriben la historia de Caesar Augusta Ayuntamiento de Zaragoza

Las obras de la plaza de San Miguel y el Coso se han convertido en una de las intervenciones arqueológicas más relevantes de los últimos años en Zaragoza. Lo que comenzó como una reforma urbana ha terminado destapando restos de un posible puente romano, estructuras que estaban ocultas a varios metros de profundidad y que aportan información clave sobre la extensión original de Caesar Augusta y su relación con el río Huerva. Los arqueólogos municipales califican el hallazgo como “una noticia muy positiva para la historia de la ciudad”, ya que cada fragmento permite reconstruir con mayor precisión cómo era la Zaragoza romana.

Según señaló el ayuntamiento de Zaragoza, Los trabajos han permitido documentar parte de una arcada de hormigón romano, situada a unos cuatro metros de profundidad, que habría formado parte de un puente construido en las primeras décadas de vida de la colonia.

Los técnicos señalan que esta estructura habría servido para salvar la vaguada natural que ocupaba el Coso en época romana, una depresión del terreno que condicionaba la circulación y la planificación urbana. El hallazgo confirma que esta zona no era un barrio periférico o vicus, sino que formaba parte de la ciudad consolidada desde el principio, lo que obliga a reinterpretar la organización urbana de Caesar Augusta.

Otra de las hipótesis que gana fuerza es que este puente no solo permitía cruzar la vaguada, sino que también habría tenido funciones de acueducto, transportando agua del río Huerva hacia el interior de la ciudad romana. La estructura presenta características compatibles con un sistema de abastecimiento, lo que encajaría con la importancia que tuvo el Huerva como recurso hidráulico para Caesar Augusta. Este descubrimiento aporta nuevas pistas sobre cómo se distribuía el agua en la colonia y cómo se integraban las infraestructuras hidráulicas en el entramado urbano.

Materiales de distintas épocas que amplían el relato arqueológico

Además del arco, las excavaciones han recuperado material mueble de diferentes épocas, lo que permite trazar una secuencia histórica más amplia del entorno. Los restos hallados abarcan desde la época romana hasta fases medievales y modernas, lo que confirma que el Coso ha sido un eje de actividad continua durante más de dos mil años.

Una vez documentada, la estructura ha sido protegida y conservada bajo el nuevo pavimento, siguiendo los criterios de preservación arqueológica. El objetivo es garantizar que estos restos permanezcan intactos para futuras investigaciones, al tiempo que se permite continuar con la reforma urbana prevista

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