Sucesos
Un hombre armado con un fusil de pesca y cuchillos se atrinchera en una azotea de Las Palmas de Gran Canaria tras agredir a su expareja e hijo menor
El individuo, bajo los efectos de pastillas, amenazó con tirarse al vacío y arrojó piedras contra los agentes antes de ser detenido cuando intentaba huir
La Policía Nacional arrestó en Las Palmas de Gran Canaria a un hombre de 39 años acusado de maltratar a su expareja e hijo menor, así como de atacar a los agentes desplazados al lugar. El detenido, que llevaba desde el día anterior consumiendo pastillas y manteniendo una actitud violenta, terminó atrincherado en la azotea del edificio amenazando con lanzarse al vacío.
Todo comenzó durante la madrugada del 7 de abril, cuando la expareja del arrestado acudió al domicilio para recoger al niño. La mujer había sido alertada del estado en que se encontraba el padre y consideró que no estaba en condiciones de hacerse cargo del pequeño. Sin embargo, fue recibida de forma hostil en cuanto intentó llevárselo.
La situación escaló rápidamente tras la llegada de los agentes comisionados por la Sala CIMACC 091. Lejos de calmarse, el individuo esgrimió un fusil de pesca submarina contra uno de los policías y exhibió varios cuchillos de grandes dimensiones. Pese a la tensión del primer contacto, los efectivos lograron poner a salvo a la mujer, al menor y a otro familiar que se encontraba en la vivienda.
Fue entonces cuando el hombre, ante la negativa de los uniformados a retirarse, optó por subir a la azotea y amenazar con saltar si la Policía no abandonaba el lugar. Desde allí, fracturó parte de la fachada y lanzó piedras de hormigón contra los agentes que custodiaban el perímetro. La gravedad del episodio obligó a activar el protocolo de negociación policial para tratar de reducirlo sin que nadie resultara herido.
El despliegue permitió controlar todos los puntos de riesgo del edificio. Finalmente, cuando el hombre intentó escapar por otra salida del inmueble, los agentes lo interceptaron y procedieron a su detención inmediata. La autoridad judicial decretó posteriormente su ingreso en prisión.