Sucesos
La plaga migratoria más destructiva del mundo llega a España desde Marruecos: alerta por su voracidad
La FAO había advertido esta semana de movimientos masivos entre Mauritania y Marruecos
La calima no ha llegado sola a Canarias. Estos días, coincidiendo con la entrada de una masa de aire sahariano cargado de polvo en suspensión, ciento de ejemplares de langosta africana han sido detectados en diversos puntos de Lanzarote, Fuerteventura, Gran Canaria y Tenerife. La presencia de estos insectos, de gran tamaño y fácil identificación, ha activado el seguimiento de los servicios de Medio Ambiente de los cabildos insulares ante el riesgo potencial para los cultivos.
Los primeros avisos se registraron en Arrecife, donde se observaron individuos aislados en zonas urbanas. Horas después, el Consorcio Insular de Emergencias difundía un vídeo grabado en la carretera que une La Caleta de Famara con la playa de San Juan, en el municipio de Teguise, en el que se aprecia un enjambre numeroso ocupando la vía y sus márgenes.
La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) había advertido esta misma semana de la migración de grandes grupos de langosta del desierto entre Mauritania y Marruecos. Se trata de la especie Schistocerca gregaria, capaz de desplazarse cientos de kilómetros impulsada por corrientes favorables y considerada por la FAO como la plaga migratoria más destructiva del mundo por su impacto histórico en la agricultura de África y Oriente Próximo.
En los últimos días se han difundido imágenes de concentraciones significativas en ciudades del Sáhara Occidental -El Aaiún, Dajla o Bojador- y en el sur marroquí, como Tan-Tan. La combinación de lluvias recientes en el continente africano y vientos intensos hacia el Archipiélago ha facilitado que algunos de estos ejemplares crucen hasta las Islas.
¿Dónde está el riesgo?
"Los próximos dos días van a ser claves.Si son adultos que han llegado agostados, morirán y no pasará nada. Si observamos cópulas, significaría que se están reproduciendo", explica el jefe de Medio Ambiente del Cabildo de Lanzarote, Francisco Fabelo.
Según señala el experto, "los adultos pueden causar daños puntuales, pero el verdadero problema surge cuando se desarrollan ninfas o individuos juveniles, más voraces y con mayor capacidad de adaptació al entorno. En ese caso, podrían desplazarse hacia zonas agrícolas del interior de las Islas".
Mayor cantidad de lluvia caída
Este año, además, las lluvias del invierno han dejado amplias superficies cubiertas de vegetación natural. La presencia de pasto y brotes tiernos crea condiciones propicias para la alimentación de estos ortópteros. Los viñedos, especialmente en áreas como La Geria, figuran entre los espacios que vigilan los agricultores con mayor atención. Aunque por ahora no se han notificado daños en explotaciones agrícolas ni se ha declarado situación de plaga.
El recuerdo de 2004 en Lanzarote
La memoria de la sociedad lanzaroteña no olvida el episodio vivido en 2004. Entonces llegaron a contabilizarse millones de ejemplares, sobre todo en Yaiza y Haría. El Gobierno de Canarias decretó oficialmente la existencia de la plaga. Fueron días de carreteras llenas de insectos y vecinos armados con escobas, pero los daños en cultivos fueron limitados y el fenómeno remitió sin consecuencias. A finales de los ochenta se registró otro episodio similar, aunque también menos importante en lo agroeconómico.