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Subvenciones

Castilla-La Mancha oficializa la llegada de unas ayudas valoradas en 23 millones de euros para hacer frente a los incendios forestales

Esther Padilla, portavoz del Ejecutivo autonómico ha trasladado que el objetivo del Gobierno de Page es lograr "un monte más limpio y seguro"

Labores de extinción de incendios Gobierno de Castilla-La Mancha

Castilla-La Mancha dio luz verde esta semana a una línea de ayudas cercana a los 23 millones de euros orientada a trabajos silvícolas, con la que se prevé intervenir en unas 15.000 hectáreas repartidas por toda la comunidad autónoma. Aparte de la cifra, el Ejecutivo regional ha trasladado que, con todo ello, el Gobierno liderado por García-Page busca adelantarse a los incendios, reduciendo la carga forestal y, con ello, la probabilidad de que se produzcan grandes siniestros durante la temporada más crítica de todo el año, el verano.

En una rueda de prensa, Esther Padilla, portavoz del Ejecutivo autonómico, detalló que el alcance de esta convocatoria, que contempla la financiación de actuaciones como desbroces, podas o labores de conservación de cortafuegos. Según ha explicado, este tipo de intervenciones persigue rebajar la acumulación de material vegetal en los montes, uno de los factores que más influye en la propagación de incendios.

Padilla incidió además en el carácter territorial de estas ayudas, subrayando que están diseñadas para llegar directamente a quienes actúan sobre el terreno, como ayuntamientos, propietarios forestales y profesionales vinculados al medio natural. "Ellos y ellas hacen el trabajo y, desde el Ejecutivo regional, les subvencionamos para que, de manera colectiva, logremos un monte más limpio y seguro", declaro ayer miércoles.

Tal y como precisó, las ayudas pueden llegar a cubrir el 100% del gasto subvencionable, con un límite de 3.000 euros por hectárea y un máximo de 40.000 euros por beneficiario, ya sea entidad o particular.

A su vez, cabe destacar que las subvenciones se han diseñado con una planificación plurianual, orientada al "medio plazo" que "abarcan las anualidades 2027, 2028 y 2029", estrategia que dará estabilidad y seguridad a la hora de planificar las actuaciones que conllevan, como así ha explicado Padilla con sus propias palabras.

Las ayudas no solo tienen un componente ambiental, sino también económico y social, ya que generan empleo y oportunidades "allí donde más se necesitan", contribuyendo al mismo tiempo a fijar población en el medio rural. En términos generales, estas actuaciones incorporarán un refuerzo adicional sobre 15.000 hectáreas, que se añadirán a las aproximadamente 13.000 hectáreas de trabajos preventivos que se ejecutan cada año de forma ordinaria.