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Política

Cristina Ayala pierde la cuestión de confianza vinculada a la aprobación inicial del presupuesto de Burgos para 2026

Los 16 concejales de Vox y PSOE no otorgan su confianza a la alcaldesa y se abre un plazo de 30 días para que la oposición presente una moción de censura

La alcaldesa de Burgos, Cristina Ayala, durante su intervención en el pleno extraordinario Ricardo OrdóñezIcal

La alcaldesa de Burgos, Cristina Ayala, perdió la cuestión de confianza vinculada a la aprobación inicial del presupuesto de la ciudad para 2026, tras solo recibir el apoyo de los once concejales del Grupo Municipal Popular frente a los 16 de la oposición -cuatro de Vox, su anterior socio, y 12 de los socialistas-, que votaron en contra.

La regidora se sometió, en el Pleno extraordinario, a su segunda cuestión de confianza que va a aparejada a la aprobación inicial de las próximas cuentas después de que en la sesión plenaria del pasado 29 de diciembre la propuesta no salieran adelante, tras el voto en contra de los grupos de la oposición a las cuentas del PP, que gobierna en minoría desde noviembre de 2024, cuando Vox dio su voto negativo a la propuesta del presupuesto municipal del PP, lo que supuso la ruptura del pacto en el Gobierno municipal.

A partir de ahora, se abre un paréntesis de un mes en el que los grupos de la oposición podrían llegar a un acuerdo entre ellos para pactar una moción de censura y presentar a un candidato alternativo a la Alcaldía. Transcurrido ese tiempo de no existir un pacto entre PSOE y Vox, el presupuesto de 2026 quedaría aprobado de manera inicial.

Según recoge la Ley Orgánica 5/1985, de 19 de junio, del Régimen Electoral General (LOREG) cuando la cuestión de confianza se vincula a la aprobación o modificación de los presupuestos anuales, como en este caso, “se entenderá otorgada la confianza y aprobado el proyecto si en el plazo de un mes desde que se votara el rechazo de la cuestión de confianza no se presenta una moción de censura con candidato alternativo a alcalde, o si ésta no prospera”.

En su intervención final, Ayala defendió que “la ciudad necesita presupuestos” y que “el interés general es el de todos los burgaleses”. “Y el interés general” -añadió- de todas esas obras en ejecución de la capital “no es ni de quién vota al PP, ni de quién vota al PSOE, ni de quien vota a Vox, ni de quien vota otras fuerzas políticas que no son ninguna de nosotros”. “Hacer todas esas obras, puentes, caminos, centros cívicos... es el interés general de todos los burgaleses”, apostilló.

Por ello, invitó a los corporativos municipales a “la política de adultos” porque, dijo, “aquí, y lo digo muchas veces, lo que hacemos es política de patio de colegio, no política del interés general de la ciudad, no política de quien quiere avanzar”. Además, insistió en que “fracasar sería no presentar esta cuestión de confianza” y “no tener un proyecto de ciudad”.

“Fracasar sería no tener un presupuesto, como ocurrirá cuando pase un mes y pico, que efectivamente esta ciudad tendrá ese presupuesto”, relató, al tiempo que volvió a lanzar una invitación a “esa política de adultos, a la que otorga la confianza del Pleno a este proyecto de ciudad, por un solo motivo: porque Burgos funciona”.

“Necesidad de presupuestos”

Asimismo, en su intervención inicial, la alcaldesa de Burgos explicó por qué la ciudad necesita presupuestos, la situación de partida inicial que se tuvo el año pasado al aprobar presupuestos, la que se tiene este año al aprobar el presupuesto de 2026 y por qué la situación les aboca “irremediablemente” a la cuestión de confianza.

En este sentido, Ayala relató que “Burgos necesita tener unos presupuestos en el 2026 porque las ciudades solo avanzan cuando los proyectos políticos tienen respaldo económico” y que éste “solo lo tienen en los presupuestos” mientras, dijo, “lo demás solo es relato político”. Como alcaldesa, afirmó que es “la máxima responsable de que Burgos no se pare y que continúe la buena senda de ejecución que ha tenido en el 2025”.

Así, recordó que ya anunció en los últimos meses que “no dudaría en utilizar todos los recursos que estuvieran en su mano para que Burgos no se quedara sin presupuesto”. “Así somos los cargos públicos del Partido Popular: predecibles y responsables”, subrayó.

En cuanto a la situación de partida en 2025 para los presupuestos de 2025 y la de 2026, la primer edil lamentó la “falta de voluntad de negociar real” por parte de los dos grupos de la oposición, al tiempo que reconoció que de no ser así, “hubiera sido posible un pacto, un acuerdo, incluso, entre los tres” y “hubiera habido presupuestos en esta ciudad”. “Negociar es proponer, mover, cambiar, y que ambos te dan, pero no que uno le diga a otro qué es lo que puede hacer y lo que no puede hacer porque las ciudades no avanzan con lo que no se hace, avanzan con lo que se hace”, expuso.

En cuanto a la posibilidad que también manejaron desde el equipo de Gobierno de prórroga presupuestaria y no de someterse a una cuestión de confianza vinculada a la aprobación del presupuesto para 2026, explicó que ello hubiera conllevado que “los convenios que tiene vigentes el Ayuntamiento no se prorrogan y, por tanto, solo se podría disponer del 30 por ciento, dejando todo el tejido social en una situación muy compleja y al albur de las modificaciones presupuestarias”.

Asimismo, indicó que también supone que “en personal no podríamos incluir los nuevos puestos para seguir completando la plantilla” y que “tampoco podríamos iniciar la carrera profesional horizontal”. En materia de inversiones, añadió, “supondría de facto paralizar inversiones en la ciudad hasta mayo” porque “hasta la incorporación de remanentes habría inversiones que se quedarían paradas”.

Además, Ayala defendió que el PP “no se pone de perfil” y resaltó que lo que quiere es aprobar este presupuesto a través de someterse a una cuestión de confianza vinculada a la aprobación de las cuentas para 2026, igual que hizo en 2025. Y presumió que ello les ha permitido ejecutar o que estén en ejecución proyectos por 60 millones de euros en lo que va de mandato frente a los 15 millones en un año del Gobierno socialista.

“Gobernar es optar y decidir”

“Gobernar es optar y decidir, y en esto, como en tantas cosas, hay dos tipos de políticos: los que se atreven y los que no se atreven; los que de verdad apuestan por un proyecto y los que no; los que realmente vinieron a su cargo público a hacer y los que vinieron a estar y a tratar de dominar todos los resortes de poder para seguir estando”, expuso.

En este punto, Ayala pidió a los grupos de la oposición que “miren el espejo a nivel nacional” en alusión a los años que llevan “sin presentar ni siquiera presupuesto”. “En este momento, como alcaldesa, lo que me toca es decidir. Mi opción es tener presupuestos y la única forma de conseguirlos es con la cuestión de confianza”, aseveró.

Ayala añadió: “Creo tanto en el proyecto de esta ciudad que estamos implementando, y en este equipo de concejales que me acompañan en este proyecto, y creo tanto en el potencial de mi ciudad, que no puedo rendirme ni bajar los brazos ni ponerme de perfil, porque eso sí sería fracasar”. “Fracasar es no apostar por el proyecto de uno, y dejar que el tiempo, la prórroga… y no, aquí queremos presupuesto porque queremos seguir con ese ritmo inversor que tanto escuece al PSOE, lamentablemente”, apostilló.

El proyecto presupuestario, que asciende a 269 millones de euros, contempla 34,7 millones destinados a inversiones y la posibilidad de solicitar un crédito de 25 millones de euros. Sobre este último aspecto, Ayala se refirió al Grupo Municipal Socialista: “No pedir un préstamo es la mirada corta y raquítica de quien se conforma con 9 millones de inversión para el 2026”.

“Esa es la mirada corta y raquítica del Partido Socialista para la ciudad de Burgos para 2026 y no es la nuestra”, dijo, al tiempo que defendió que la postura de los ‘populares’ es que “puesto que tenemos proyectos y que somos capaces de hacerlo invertir, pedir 25 millones para poder ser capaz de realizar todos esos proyectos”.

El PSOE pide la dimisión de Ayala

El portavoz del Grupo Municipal del PSOE en el Ayuntamiento de Burgos, Josué Temiño, pidió la dimisión de la alcaldesa, la ‘popular’ Cristina Ayala, a la que acusó de “no estar a la altura del sillón que ocupa” y de “dinamitar todos los puentes de diálogo tanto con la oposición como con la sociedad burgalesa”.

“Ha dinamitado todos los puentes habidos y por haber. Ha convertido a Burgos en una ciudad paralizada, de promesas incumplidas y de improvisaciones constantes. Usted es la improvisación constante en una ciudad que no se merece al peor Partido Popular de la historia. Hoy el Pleno le retira su confianza. Se lo ha ganado usted a pulso. Dimita, señora Ayala. Dimita. Usted no está a la altura de ese sillón que ocupa. No ha demostrado ni la mínima capacidad de diálogo, de acuerdo y de consenso con la oposición. Demuestre hoy que tiene una mínima altura política. Asuma su fracaso y dé el paso al siguiente. Alguien tiene que haber ahí más capacitado que usted”, dijo en su intervención en portavoz socialista.

Temiño, muy crítico y duro en todas sus intervenciones, exigió a Cristina Ayala que “deje de hacer trampas con el presupuesto” porque si no, expuso, quien le va a decir que deje de hacerlo “son aquellos que le animaron a venir a Burgos, que serán los que le animen a volver a Madrid dentro de unos meses”.

Sobre una hipotética moción de censura Temiño fue tajante: “Nosotros, como bien sabe, no podemos gobernar este Ayuntamiento con el apoyo de Vox. Va contra nuestros principios. Usted está ahí sentada todavía porque hay formaciones políticas como la nuestra que anteponemos nuestros principios y nuestros valores ante cualquier posibilidad de llegar al equipo de Gobierno a cualquier precio”. El socialista le recordó, además, que “de celebrarse hoy un pleno de constitución del Ayuntamiento de Burgos, no sería la alcaldesa porque perdió las elecciones ya que quien las ganó fueron los 12 concejales del Partido Socialista”.

Por último, Josué Temiño pidió a la alcaldesa que recapacite, ante lo que supone que el pleno le retire la confianza por segunda vez, al tiempo que le recordó que el PSOE “estará en los asuntos verdaderamente de ciudad”. “Es el momento para que recapacite, señora Ayala, y que entienda que para gobernar debe dejar a un lado la soberbia, cosa que no ha hecho en estos dos años y medio. Hoy, por segunda vez, este pleno la da la espalda y lo hace porque está incapacitada para estar al frente de esta ciudad. Usted es una alcaldesa que no es de fiar”, concluyó.

Vox tilda de “fracaso” la gestión de Ayala

Por su parte, el portavoz del Grupo Municipal de Vox, Fernando Martínez-Acitores, calificó de “fracaso” la gestión de Ayala al frente de la Alcaldía en este último año ya que “el plantear una segunda cuestión de confianza en un periodo de tres años, lo vista como lo vista, realmente es un fracaso”, aseguró, al tiempo que negó que Vox no haya tenido voluntad negociadora ya que “hemos estado tendiendo la mano continuamente”.

“Nos echaron del equipo de gobierno y posteriormente se plantearon dos modificaciones presupuestarias a las que votamos a favor. Nuestra voluntad de consenso es máxima e incumplieron”, recordó. Martínez-Acitores acusó al PP de “no haber tenido ninguna voluntad de negociación”. “Hemos querido llegar a acuerdos pero se nos ha ninguneado y se nos ha apartado”.

“Simplemente lo que se quería es que apoyásemos este presupuesto porque es del Partido Popular y ya está. Y como no lo apoyáis es que tenéis intereses partidistas. Es la única explicación que da el equipo de gobierno cuando no hemos podido negociar en ningún momento”, lamentó. Por último, el portavoz del Grupo Municipal de Vox, Fernando Martínez-Acitores, coincidió con la alcaldesa, Cristina Ayala, en que Burgos necesita un presupuesto, al tiempo que le recordó que conseguirlo es “su responsabilidad”, informa Ical.