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Gastronomía

Cuando dos territorios y dos grandes cocinas se encuentran en la mesa: Fraternitas vuelve a brillar en Converso

Los chefs Miguel Ángel de la Cruz y Fernando del Cerro protagonizan una cena a cuatro manos en el restaurante Converso de Castilla Termal Monasterio de Valbuena, en plena Ribera del Duero

Los chefs Miguel Ángel de la Cruz y Fernando del Cerro protagonizaron una cena a cuatro manos en el restaurante Converso de Castilla Termal Monasterio de Valbuena, en plena Ribera del Duero. Castilla TermalLa Razón

El Restaurante Converso del hotel Castilla Termal Monasterio de Valbuena, ubicado en el corazón de la Ribera del Duero, acogía ayer viernes una nueva edición de Fraternitas- 4 Manos, el ciclo gastronómico que reúne a grandes chefs para crear menús diseñados en exclusiva para una sola noche.

En esta ocasión, Miguel Ángel de la Cruz recibió en su cocina a Fernando del Cerro, chef de Casa José en Aranjuez, uno de los máximos exponentes de la cocina vegetal y de territorio en España.

De la Cruz, responsable de la carta, chef ejecutivo de Converso y asesor gastronómico de la cadena Castilla Termal basa su cocina en el compromiso con la sostenibilidad, el producto local y de temporada y la reinterpretación del recetario tradicional.

Por su parte, Fernando del Cerro fundamenta su propuesta en el respeto al producto de proximidad, la estacionalidad y una profunda conexión con la huerta, eje central de su discurso gastronómico. Ambos cocineros compartieron en una velada única una forma de entender la gastronomía ligada al territorio, al respeto por el producto y a una visión sostenible de la cocina.

Un menú para recorrer el paisaje

El menú a cuatro manos que ofrecieron ambos profesionales se articuló como un recorrido en 14 pases por la huerta, el río y el monte, con el mundo vegetal y los productos de temporada como grandes protagonistas.

Los primeros pases marcaron el tono con elaboraciones como el buñuelo de cebolletas asadas y polvo de setas o el sam de lechuga fresca de Aranjuez con hummus, que ya anticipaban una cocina fresca.

A lo largo del menú se fueron sucediendo platos que combinaron profundidad y delicadeza, como el escabeche de gallina, el tartar de trucha y hierbas de río o el puerro con jamón ibérico y champiñones. También incorporó referencias a los dos territorios, con elaboraciones como la yema de gallinas, trufas y piel de cerdo, los espárragos fritos de Aranjuez o la empanada crujiente de tirabeques y gurumelos.

El espectacular faisán relleno precedió a tres bocados dulces: yogurt de leche de oveja, manzana y romero, Tierras de la Vega en chocolate y una selección de dulces artesanos.

Una cita para el recuerdo

Una vez más, la cena resultó todo un éxito, con comensales emocionados que disfrutaron de sabores únicos en un ambiente íntimo y cuidado. La cercanía de la cocina vista y la implicación directa de los chefs contribuyeron a crear una experiencia inolvidable.

Esta nueva edición continúa consolidando a Fraternitas como una cita imprescindible dentro de la agenda gastronómica nacional y refuerza el posicionamiento de Converso y de Miguel Ángel de la Cruz como un referente en la cocina de territorio