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Curiosidades

8M: Las pioneras que rompieron moldes y reivindicaron el poder de la mujer

Castilla y León puede presumir de contar con muchas de ellas que llevaron por bandera la identidad femenina y en momentos muy convulsos

Isabel I de Castilla, retrato anónimo Royal Collection

Este domingo 8 de marzo se conmemora el Día Internacional dela Mujer, una fecha clave para la reivindicación de la igualdad de derechos, el empoderamiento femenino y la memoria de las luchas históricas contra la discriminación y violencia de género.

Una jornada considerada de lucha feminista y reflexión que históricamente se vincula a las protestas de mujeres trabajadoras en Nueva York durante mediados y finales del siglo XIX y principios del XX reclamaban mejores condiciones laborales y el derecho al voto.

En España, como curiosidad, un 8 de marzo pero del año 1910, se aprobó la real orden que permitió a las mujeres acceder a la enseñanza superior en igualdad de condiciones, y hoy en día es un día de movilizaciones en las calles, lecturas de manifiestos y de numerosos actos y actividades que suelen empezar la semana antes.

Emilia Pardo Bazán (1851–1921), escritora y primera mujer catedrática en España y voz incansable a favor de la educación femenina como base de la libertad; Clara Campoamor (1888-1972), la mujer que logró que las Cortes Generales de la Segunda República aprobaran el voto femenino en 1931, permitiendo que las españolas votaran por primera vez en 1933; o Victoria Kent, la primera abogada en colegiarse en Madrid y primera mujer en intervenir ante un tribunal militar, son algunas de las mujeres españolas pioneras en la lucha feminista.

Castilla y León, una región histórica donde las haya aunque no esté reconocido como tal en la Constitución Española, formada por los antiguos Reinos de Castilla y de León, también tiene a varias mujeres ilustres que han sido santo y seña de la identidad femenina.

Es el caso de la salmantina Luisa de Medrano, la primera mujer catedrática del mundo que impartió clases en la Universidad de Salamanca en el siglo XVI, en lo que supone un hito del acceso femenino al saber. También la vallisoletana Rosa Chacel, destacada intelectual y escritora de la Generación del 27, cuya literatura rompió moldes sobre el feminismo en el siglo pasado.

María de Zayas y Sotomayor (1590-1661), que aunque su origen era madrileño, su obra y pensamiento influyeron profundamente en la corte castellana. Es, además, considerada una de las primeras escritoras en denunciar explícitamente la opresión de las mujeres en sus novelas.

La filósofa segoviana María Zambrano (1904-1991) fue la primera mujer en recibir el Premio Cervantes, y su pensamiento sobre la "razón poética" y la libertad individual ha sido fundamental para el desarrollo del feminismo intelectual español.

Y la actriz y artista vallisoletana Concha Velasco, fallecida hace algo más de dos años, es considerada como un símbolo de la mujer moderna, independiente y trabajadora en la España de la transición.

Pero hay otras mujeres de Castilla y León que vivieron siglos atrás consideradas pioneras de la lucha en favor de la mujer cuya repercusión ha sido universal. Como por ejemplo, Reina Isabel de Castilla, conocida como La Católica, a quien muchos historiadores ven como una de las "feministas" pioneras y de relevancia, al ser la primera mujer en reinar por derecho propio en Castilla, dejando claro que ella era la "reina propietaria" y no una consorte. Formada en gramática, retórica y filosofía, Isabel de Castilla aprendió latín de adulta para supervisar personalmente los documentos que firmaba, además de impulsar la presencia de mujeres en la corte y la universidad. Además, en su testamento es citado como un precedente en la defensa de la dignidad de los indígenas, mujeres y hombres, tratándolos como súbditos libres.

Si bien, hubo antes otra reina, esta de León, considerada también como pionera en la lucha contra el machismo tras una vida no exenta de dificultades y más en una época tan convulsa, en especial para las mujeres, como fue la Edad Media. Se trata de Urraca I de León, también conocida como "La Temeraria", que lejos de ser una reina consorte ejerció su autoridad real, aunque tuvo muchos obstáculos por el camino. Es por ello que estamos ante una figura precursora de a lucha feminista a la que muchos historiadores consideran como una figura clave y eencial en la historia de España.

Y en colectivo, hay otras muchas mujeres, en este caso palentinas, que han pasado a la historia por su coraje, bravura y empoderamiento en pleno siglo XIV, en unos años complicados también como lo fueron los de 1386 y 1387 durante la invasión del duque de Lancaster en la crisis sucesoria de Castilla. Las mujeres de la ciudad de Palencia protagonizaron una gesta heroica al defender la ciudad frente al asedio de las tropas inglesas de Juan de Gante como así se llamaba este noble, ya que los hombres estaban en ese momento combatiendo en el frente.

Y lo que es más destacable, se alzaron contra este duque británico utilizando azadas, cuchillos y piedras e incluso aceite hirviendo como armas y con las consiguieron frenar el asedio y que los ingleses escalaran las murallas de la ciudad. Su titánica y audaz resistencia causó la retirada del enemigo antes de la llegada de las tropas reales, logrando que el rey Juan I les otorgara a todas las mujeres sin excepción, madres, hijas, abuelas y monjas, el denominado como "Derecho de Toca" por el que podían convertirse en caballeros así como el privilegio de no inclinarse ni descubrirse ante ningún rey así como la banda de oro de la Orden de las Damas de la Banda que el monarca creaba como homenaje a su valentía.

Esta gesta histórica gesta, protagonizada por panaderas, hilanderas, ganaderas, taberneras o madres, es un hito de la defensa de la ciudad y del valor femenino en la época medieval y echando por tierra de paso, lo estipulado en el Concilio de Nicea del año 325, donde se decidió que las mujeres no tenían alma.

Según los historiadores, si hoy existe Palencia, es gracias a la determinación de estas mujeres hace siete siglos que no se amilanaron ante un enemigo que era muy superior.