Gastronomía
De ruta por las bodegas centenarias excavadas en cuevas por tierras de Palencia
Un paseo por el Cerrato Palentino para conocer barrios declarados Conjuntos Etnológicos por su singularidad
La provincia de Palencia no deja de sorprender al viajero que se sumerge en ella. Empezando por la capital, donde nos deslumbra su "Bella desconocida" y siguiendo por decenas y decenas de pueblos que encierran tras de sí, un rico patrimonio, con una gastronomía singular además de unos paisajes inigualables. Cuna del mejor románico español, el Canal de Castilla, la Montaña Palentina...
Y aunque no es tierra de vinos, quizá un poco la parte más del sur, en el límite con la provincia de Valladolid y en la zona este al lado de Burgos, cuenta con dos localidades con conjuntos etnológicos declarados Bienes de Interés Cultural así como otro municipio donde destaca su barrio de bodegas y casas cuevas.
Nuestra ruta empieza por este último, Dueñas. Perteneciente a la D.O. Cigales, cuenta en la actualidad con cerca de 180 bodegas que se hallan en la zona más alta de la localidad y que reciben el nombre de "cotarro". Un paisaje peculiar, plagado de respiraderos y luceras. Allí, en los altos de las bodegas se pueden ver unas impresionantes vistas de la torre de Nuestra Señora de la Asunción y de una gran panorámica de la villa.
Y al lado de esas construcciones se encuentran las cuevas, edificaciones excavadas en la tierra, donde vivían aquellas personas que trabajaban en las viñas y sus familias. El gran auge llegó en el siglo XIX, en torno al año 1880 se registraron alrededor de 235 casas-cuevas. Estuvieron habitadas en la localidad hasta la década de los años 60 y en la actualidad sobreviven un centenar.
Seguimos por nuestro periplo para saltar hasta la localidad de Torquemada. La primera mención de vino se remonta al año 1524, gracias a un pleito por robo "en las cavas del sitio de Ladrero". Un total de 461 bodegas inventariadas, y que están distribuidas en cinco barrios; Valdesalce, Ladrero, Barrionuevo, Paramillo y Carrovillamediana. Barrios que fueron planificados desde su origen con una singular ordenación urbanística.
Las bodegas se encuentran excavadas en terrenos llanos, por lo que cuentan con un gran desnivel. Y debido a ello, en su exterior fueron cubiertas con la tierra sacada lo que ha conformado un paisaje lleno de montículos de suaves ondulaciones.
Y por último, nos acercamos hasta Baltanás. Ya se habla de bodegas en el siglo XVI, aunque otros historiadores destacan que las primeras aparecieron ya en la Alta Edad Media. Aquel que se acerque hasta la localidad parece que se adentre en un pueblo "hobbit" y se dice que el gran Antonio Gaudí se inspiró aquí para dar forma a la Sagrada Familia, aún en construcción.
El cerro de El castillo cuenta en la actualidad con 305 bodegas. Se trata de un conjunto etnológico de singular interés por su característica urbana y paisajística. Bien merece la pena una visita.