
Religión
La Semana Santa de Valladolid, una "Zona de Benditas Emociones" para el pregonero JM Nieto
Ha reivindicado el papel de quienes viven las procesiones desde fuera de las cofradías

El ilustrador y humorista gráfico José María Nieto ha abierto este viernes la Semana Santa de Valladolid con un pregón en el que ha definido el centro de la ciudad como una "Zona de Benditas Emociones" -en un juego de palabras con las Zonas de Bajas Emisiones-, en una intervención que ha combinado ironía, reflexión cultural y defensa de esta celebración como una tradición viva ligada a la calle.
En la Catedral vallisoletana, Nieto ha arrancado su intervención con un tono autocrítico al definirse como "un aficionado a la Semana Santa más torpe", "pobre en devociones" y más habituado a expresarse "en apenas una frase más o menos ingeniosa" que a pronunciar discursos extensos, aunque pronto ha situado el foco en el sentido esencial de la celebración.

"Sin incluir estas frases del Credo, todo lo que se pueda decir de la Semana Santa es palabrería insustancial", ha afirmado, tras condensar en unas líneas el núcleo de la Pasión, Muerte y Resurrección de Jesús, como base sobre la que se construye todo lo demás.
A partir de ahí, el pregón ha trascendido lo religioso para adentrarse en el terreno cultural y social, con una defensa explícita de la Semana Santa como parte de la identidad histórica de Valladolid: "No nos hace falta inventar nada, porque somos la civilización occidental", ha sostenido, en respuesta a quienes cuestionan la autenticidad de estas tradiciones.
Nieto ha puesto especial énfasis en el carácter urbano de la celebración, al describir cómo las procesiones transforman la ciudad y convierten sus calles en espacios de recogimiento.
"Las calles se convierten en templos", ha señalado, aunque ha matizado que, a ras de suelo, también se transforman en "hogar", en referencia a la vivencia popular de la Semana Santa.
La "cofradía de la acera"
En este sentido, ha reivindicado el papel de quienes viven las procesiones desde fuera de las cofradías, a los que ha bautizado como miembros de una "cofradía de acera", con sus propias normas no escritas, como no moverse del sitio elegido o facilitar el paso a niños y visitantes.
El pregón también ha incluido una mirada crítica hacia algunos cambios recientes, como la concentración de los recorridos en el centro de la ciudad.
Nieto ha lamentado que "hoy se tiende a concentrar todos los recorridos en esa ZBE", que ha redefinido con ironía como "Zona de Benditas Emociones", en detrimento de los barrios periféricos.
En paralelo, ha reflexionado sobre el contexto social actual, en el que, a su juicio, la corrección política y la polarización dificultan tanto el humor como la expresión pública de la fe.
"En estos tiempos sin fe ni piedad, nada puede tener gracia", ha apuntado, en un juego de palabras recurrente a lo largo de su intervención.
La Semana Santa, muy presente en sus viñetas
El pregonero ha intercalado estas reflexiones con recuerdos personales, como su etapa dibujando planos de procesiones para la prensa local, o escenas cotidianas de la ciudad durante estos días, en una narración que ha alternado solemnidad y humor.
En su tramo final, Nieto ha insistido en una idea que ha atravesado todo el discurso: que, "a la luz de la fe, todo tiene gracia", en un doble sentido que abarca tanto lo espiritual como lo humano, y ha invitado a los vallisoletanos a vivir la Semana Santa desde la discreción, "sin descomponer el gesto", pero conscientes de su significado profundo.
El pregón ha abierto oficialmente una nueva edición de la Semana Santa de Valladolid, una de las más reconocidas de España por la calidad de sus tallas y su tradición procesional, que volverá a llenar de pasos y cofradías las calles de la ciudad en los próximos días.
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