Turismo
El sueño americano en la España que se vacía
Un proyecto ambicioso busca transformar un aldea abandonada en destino turístico internacional aprovechando su espectacular y bella ubicación
La España que se vacía no para de buscar soluciones e iniciativas con las que no solo sobrevivir, sino relanzarse y asegurar su futuro.
De la mano de gente emprendedora y alcaldes valientes, hay municipios que no se resignan a tirar la toalla tan fácilmente porque consideran que la vida en el medio rural no tiene precio por las ventajas que ofrece, más que desventajas.
Es el caso de los protagonistas de esta información de hoy en LA RAZÓN: El pequeño municipio zamorano de Salto de Castro, su alcalde y un emprendedor estadounidense.
Y es que este último, de nombre Jason Lee Beckwith, pagó hace unos meses 310.000 euros por esta aldea zamorana fronteriza con Portugal que llevaba más de treinta años muerta. Un pueblo que levantó enlos años 40 del pasado siglo Iberdrola, en esa época Iberduero, para las familias de los obreros que construyeron la presa cercana.
El complejo, abandonado desde hace décadas, cuenta con 44 viviendas, una iglesia, una escuela, un bar e incluso un antiguo cuartel de la Guardia Civil. Pero con la finalización de las obras la vida se se fue apagando poco a poco en este lugar hasta su completa extinción y despoblación en 1989. O lo que es lo mismo, hace 37 años.
Sin embargo, estos 310.000 euros que desembolsado este "loco" americano es solo la punta de un iceberg mucho más alto y grande que el se llevó por delante al Titanic.
Y es que el emprendedor tiene un mente un proyecto millonario de rehabilitación de esta aldea, que se estima entre los 4 y 6,5 millones de euros.
Objetivo: transformar de arriba a abajo este enclave fantasmagórico en un lugar con vida y, sobre todo, enfocado al turismo, siempre y cuando los ecologistas le dejen, puesto que ya hay voces al respecto que han puesto el grito en el cielo nate el supuesto daño ambiental que se le haría al Parque Natural de Los Arribes del Duero con este proyecto.
Beckwith lo tiene claro y defiende su plan de negocio en ste lugar que cuenta con escuela y cuartel de la Guardia Civil y que contempla desde un hotel, un restaurante y una piscina hasta la renovación de la zona de la iglesia o, ya en una segunda fase, la reforma de las viviendas para destinarlas al alquiler de larga duración.
Colocar a Salto de Castro en el mapa del turismo internacional es su gran sueño, alg que el estadounidense ve posible gracias al espectacular enclave donde se ubica el pueblo, una maravilla del mundo que ofrece todo lo necesario a aquellos que buscan naturaleza, tranquilidad y experiencias rurales.
Además, el estadounidense cree que puede servir de ejemplo a otras muchas zonas rurales despobladas de España, en general, y de Castilla y León, en particular, para que puedan reactivarse de la mano de otros inversores privados es una de las vías exploradas para combatir el vacío demográfico.
Y todo ello preservando la identidad arquitectónica así como cumplir con las normas ornamentales de la zona, lo que ha despertado esperanzas en la comarca, sobre todo de Sergio López, el alcalde de Fonfría, ayuntamiento del que depende Salto de Castro que no tiene primer edil, que ve en este proyecto una oportunidad para revitalizar la economía de la zona, varios colectivos ecologistas han mostrado su preocupación.