Una chica de Barcelona se defiende de su violador mordiéndole el pene

El fiscal pide 16 años de cárcel para el presunto agresor sexual, que lo grabó todo en video y lo envió al novio de ella

En la imagen , la Audiencia de Barcelona.
En la imagen , la Audiencia de Barcelona.

El próximo 27 de octubre, según señala el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC), comenzará en la Audiencia de Barcelona un juicio por agresión sexual, que podría ser uno de los tantos que lamentablemente se celebran cada día, pero que guarda componentes que lo hacen peculiar, “sui generis”.

En este caso, el fiscal pide 16 años de cárcel para Francisco García Robles. Está acusado de un abuso sexual la noche del 24 de diciembre de 2018, Nochebuena. También podría ser condenado por maltrato y descubrimiento y revelación de secretos. Esa noche, fue invitado por una joven a su casa.

No se habían conocido ese día ni tampoco en los anteriores. Habían tenido una relación, pero habían roto, por lo que en la noche de los hechos no eran pareja. Él era un invitado más en la fiesta en la casa de la chica.

Después de varias horas de fiesta, todos se marcharon el mundo se marchó y se quedaron ellos dos solos en el piso. La mujer quedó dormida en el sofá y él, según el fiscal, aprovechó la situación para intentar mantener relaciones sexuales; evidentemente, sin el consentimiento de la víctima.

El fiscal también asegura en su escrito que el acusado inició en ese momento una grabación con el móvil con el fin de grabar la violación, lo que se considera un abuso sexual.

La chica estaba totalmente dormida, y no se dio cuenta de que el acusado la estaba intentando penetrar, sin éxito. El hombre entonces introdujo entonces el pene en la boca de la joven, mientras seguía grabando con el móvil.

Ella se despertó a mujer estaba dormida y él la desnudó y la intentó penetrar, aunque no lo consiguió. Sin dejar de grabar, el hombre colocó su pene en la boca de la mujer, que seguía dormida.

En ese momento, ella se despertó, y siempre según la versión del fiscal, mordió el pene del acusado. El dolor fue fuerte, con una herida grave, y su reacción fue parar la grabación y agreder violentamente a la mujer, tirándola al suelo. También hubo insultos y amenazas de muerte de él a ella. La reacción del acusado fue enviar el vídeo al que creía que en ese momento era la pareja de la chica.