El PDeCat planta cara a Puigdemont: su candidata recibe el aval de Mas, Trias y 150 alcaldes catalanes

Àngels Chacón consigue el visto bueno de más de un millar de militantes del partido para aspirar a liderar la lista electoral el 14-F

La consellera de Empresa de la Generalitat, Àngels Chacón, durante una entrevista con Efe en la que ha anunciado que la Generalitat derogará un decreto aprobado en 2009, en la etapa de gobierno del tripartito, con el fin de poner fin al parón eólico y fotovoltaico que sufre Cataluña y reactivar así estas energías renovables.

El PDeCat exhibe músculo frente a Carles Puigdemont. El partido heredero de Convergència, lejos de amilanarse frente al expresidente de la Generalitat y JxCat, continúa adelante con su proyecto político y ha dado el primer paso firme para concurrir a las elecciones catalanas del 14 de febrero: la elección de candidato a la Generalitat. En este caso, será candidata: la exconsellera de Empresa –purgada por Quim Torra del Govern–, Àngels Chacón, aunque formalmente su candidatura no será proclamada hasta el próximo 2 de noviembre. Chacón ha logrado el aval de 1.232 militantes de la formación, entre los cuales se encuentran el expresident Artur Mas; el exalcalde de Barcelona, Xavier Trias; o, más de 150 alcaldes de toda Cataluña. Para presentarse al proceso de primarias del PDeCat, los candidatos tenían de plazo hasta este miércoles para reunir más de 1.000 avales.

Descartado ya prácticamente cualquier acuerdo electoral entre el PDeCat y el partido de Puigdemont (JxCat), ambas formaciones están abocadas a competir el 14-F. Lo cierto es que esa rivalidad puede perjudicar al antiguo espacio convergente que, a lo largo del «procés», ha conseguido ir capeando todos los malos pronósticos electorales y ha logrado retener el poder de la Generalitat en medio de un largo y accidentado proceso de reinvención en el que lleva inmerso desde 2016.

La tensión entre el PDeCat y JxCat es más que evidente, como demuestra que han acabado en los tribunales por el uso de las siglas de JxCat, pero también las diferencias de proyecto se han ido agrandando y haciéndose irreversibles. Sobre todo, en el terreno ideológico, donde el PDeCat apuesta por ubicarse en el centroderecha, mientras que JxCat trata de situarse en el centroizquierda y deshacerse del pasado de Convergència.

El PDeCat ha iniciado ya la puesta a punto para las elecciones y JxCat está cerca. En el partido de Puigdemont se han postulado ya dos aspirantes: el conseller de Territorio, Damià Calvet y la portavoz en el Congreso, Laura Borràs. Dos perfiles bastante distintos, aunque también dos voces de peso en el nuevo espacio de JxCat que auguran un proceso de primarias que puede ser complejo.

Si bien, si Puigdemont decide erigirse en cabeza de cartel –lideraría la lista de forma simbólica porque su intención es continuar como eurodiputado–, las elecciones internas perderían entonces relevancia ya que la figura del expresident parece indiscutible –tanto Calvet como Borràs condicionan su candidatura a lo que haga Puigdemont–.

Además, está previsto que a estas elecciones concurran otras formaciones surgidas de las cenizas de CiU, que también pueden alterar el mapa político catalán y lastrar las perspectivas electorales del partido de Puigdemont, que también está tratando de reforzarse por la izquierda –intentando integrar incluso a facciones de la CUP, como Poble Lliure–. Entre las fuerzas nacidas de la extinta CiU aparecen el PNC de Marta Pascal, la Lliga Democràtica –Astrid Barrio– o Lliures –Antoni Fernández Teixidó–.