Arte

A concurso el traslado de las pinturas profanas de Sijena

Las obras medievales deberán salir de Barcelona hacia Huesca entre el 15 de mayo y el 30 de noviembre

Imagen de las pinturas profanas de Sijena
Imagen de las pinturas profanas de SijenaMnac

Este año será decisivo para que se resuelve una de las polémicas que se han adueñado, en ocasiones por motivos exclusivamente políticos, la agenda cultural. La controversia alrededor de las pinturas de Sijena que en la actualidad se conservan en el Museu Nacional d’Art de Catalunya (Mnac) y que Aragón reclama ruidosamente es probable que en las próximas semanas conozca la sentencia definitiva, nunca mejor dicho, según dictamine la magistrada de Huesca, Rocío Vargas, encargada del caso. Parece evidente que la cuenta atrás para la salida de estas obras del museo para que se instalen en el monasterio de Sijena ya empezó, pese a que aún no se ha desvelado nada de forma oficial sobre los planes museográficos aragoneses.

Mientras todo esto se intenta aclarar, el Consorci Museu Nacional d’Art de Catalunya acaba de publicar la licitación del contrato para la desinstalación, embalaje, transporte y desembalaje de las conocidas como pinturas profanas de Sijena. El presupuesto base con IVA es de 81.527,14 euros.. Según los datos publicados en el portal de transparencia de contratación pública, el plazo de ejecución se fija entre el 15 de mayo y el 30 de noviembre de 2026.

Las pinturas profanas no son el objeto de la controversia, es decir, no deben ser confundidas con las de la Sala Capitular del monasterio de Santa María de Sijena, en Villanueva de Sijena (Huesca). De hecho, los responsables del Mnac siempre han visto con buenos ojos que esas obras puedan volver a su lugar de origen. Este conjunto de pintura mural está formado por ocho paneles que, a manera de friso continuo, decoraba la parte superior de los muros de una sala rectangular situada entre la iglesia y el claustro. Estas piezas en la actualidad se encuentran en la Sala 017 de la llamada colección permanente del museo ubicado en el Palau Nacional.

El proceso de desistalación y traslado del conjunto se llevará a cabo a partir del proyecto técnico elaborado por el Mnac tras la correspondiente evaluación de riesgos.

Mientras todo esto ocurre, la Plataforma Sijena Sí envió ayer una carta solicitando formalmente la apertura de un expediente para la expulsión delMnac del Consejo Internacional de Museos (ICOM), al considerar que la institución catalana ha vulnerado de forma grave y reiterada el Código de Deontología del organismo internacional en relación con las pinturas murales.

La solicitud de expulsión se basa en el presunto incumplimiento de varios artículos del Código de Deontología del ICOM. Se trata del artículo 2.4, relativo a la adquisición de bienes culturales obtenidos mediante daño o destrucción de monumentos y sin notificación a las autoridades competentes y el 6.2, que obliga a los museos a entablar un diálogo imparcial orientado a la devolución de bienes culturales a su comunidad de origen. También el 6.3, que establece la obligación de cooperar rápidamente en la restitución cuando se demuestra la pertenencia legítima de los bienes, y el 6.5, que exige respetar los deseos de la comunidad afectada y evitar actuaciones que perjudiquen su patrimonio.

«La Plataforma sostiene que el Mnac no ha actuado con imparcialidad ni con voluntad real de cooperación, optando por la confrontación judicial y retrasando la ejecución de una sentencia firme», asegura Sijena Sí que recordó que el ICOM promueve estándares éticos basados en la legalidad, la cooperación y el respeto a las comunidades de origen. A su juicio, «mantener como miembro a una institución que incumple una resolución judicial firme de restitución y que, según sostiene, ha ignorado los principios de diálogo y cooperación, sería incompatible con los objetivos del organismo internacional».