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Este desconocido pueblo medieval es el más bonito de Cataluña, según ‘National Geographic'

La villa tiene tan solo 30 habitantes y cuenta con una iglesia románica del siglo X

Este desconocido pueblo medieval es el más bonito de Cataluña, según ‘National Geographic' Catalunya Turisme

La riqueza cultural de Cataluña es extensible a diferentes ámbitos. Uno de ellos es el gastronómico: múltiples platos, recetas y alimentos conforman una cocina basada en la esencia mediterránea que encandila a residentes locales y extranjeros. Lo mismo ocurre con su valor patrimonial.

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Los restos arqueológicos de Empúries, Tarragona y Girona son solamente algunos de los monumentos históricos que componen la belleza inconmensurable de la comunidad autónoma. Aunque a veces, eso sí, no siempre es necesario detenerse en grandes yacimientos para ser testigo de un paraje tan hermoso como auténtico.

Población pequeña

Situado en la comarca del Ripollés (Girona) y 594 metros de altura, Beget es el pueblo medieval más bonito de Cataluña, según la revista 'National Geographic'. Se trata de un municipio que cuenta con 30 habitantes, —tal y como indica el Instituto Nacional de Estadística (INE)— una característica que hace de él un lugar todavía más especial.

Beget, que fue incorporado al municipio de Camprodón en 1969, fue uno de los pueblos más aislados de la región. A finales del siglo XVIII, tenía 662 habitantes y en 1860 llegó a los 1.309 residentes. Desde entonces, su población ha ido descendiendo hasta que se convirtió en la actualidad en un núcleo de segundas residencias, además de un atractivo turístico.

El encanto de Beget

Las callejuelas empedradas, escalonadas sobre el río Llierca, y los puentes medievales son típicos de Beget. Tan solo algunos de los encantos de este pueblo rústico y rural que se recorre en un día dada su pequeña extensión, y que permite evadirse del bullicio de la ciudad, mientras se respira el aire fresco de los Pirineos catalanes.

El gran atractivo cultural, sin embargo, es la iglesia románica de Sant Cristòfol que data del siglo X, a pesar de que la mayoría del edificio se construyó en los siglos XII y XIII. La construcción cuenta con un campanario de cuatro pisos de 22 metros de altura y tiene varias obras de arte en su interior.

Senderismo y naturaleza

La iglesia de Sant Cristòfol solo se puede visitar los fines de semana y, además, se debe realizar una donación simbólica de un euro para ayudar a su conservación. Así que otro de los planes ideales que se pueden hacer en Beget son actividades dedicadas al senderismo o a descubrir la naturaleza de este pueblo gerundense.

La villa está rodeada de bosques y montañas por las que perderse. Las rutas más habituales son la subida al Pico de las Brujas (1.393 metros), al Comanegra (1.557 metros) o la que conecta Beget con Oix: (13km). Por otro lado, en Beget también hay varios restaurantes que permiten disfrutar de la gastronomía local.