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Presupuestos

La Generalitat se queda sin tiempo y pide a ERC "unos meses más" para desatascar el traspaso del IRPF

Los republicanos siguen enrocados en su "no" a las cuentas por falta de avances en sus exigencias

Conseller de Presidencia, Albert Dalmau Marta PerezEFE

El Govern de Salvador Illa intensifica la presión sobre Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) a medida que se acerca la votación de los presupuestos en el Parlament, prevista para el próximo 20 de marzo. Con el tiempo en contra y sin tener aún asegurado el apoyo de los republicanos, el ejecutivo catalán combina mensajes de urgencia para aprobar las cuentas con la admisión de que algunos de los compromisos clave con ERC, especialmente en materia fiscal, necesitarán más tiempo.

El encargado de verbalizar esta posición ha sido el conseller de Presidencia, Albert Dalmau, quien ha defendido este jueves la necesidad de aprobar los presupuestos y ha pedido a los republicanos que no bloqueen las cuentas. En una entrevista en Catalunya Ràdio, el dirigente socialista ha advertido de que sería “un desastre para el país” que Cataluña se quedara sin nuevas cuentas públicas, subrayando que de ellas dependen inversiones relevantes en ámbitos como la sanidad, la educación o los servicios sociales.

Dalmau ha recordado que los presupuestos incluyen proyectos esperados por los municipios, como inversiones en centros de atención primaria, nuevas escuelas, la creación de 1.000 plazas de residencias o actuaciones de rehabilitación contempladas en la ley de barrios. A su juicio, la falta de cuentas supondría dejar “encallados” muchos de estos proyectos en un contexto internacional que considera especialmente incierto. El conseller también ha insistido en que Cataluña no puede permitirse renunciar a unos 9.000 millones de euros vinculados a las nuevas cuentas. Según ha argumentado, aprobar los presupuestos permitiría dar estabilidad institucional y evitar que se abran espacios políticos para posiciones más radicales.

Sin embargo, al mismo tiempo que reclama el apoyo de ERC, el Govern admite que uno de los puntos más sensibles de la negociación todavía requerirá más tiempo. Se trata de la exigencia republicana de avanzar hacia que la Generalitat pueda recaudar el IRPF, una reivindicación ligada al debate sobre la financiación autonómica.

Dalmau ha reconocido que resolver esta cuestión “puede llevar unos meses más”, ya que antes será necesario reforzar la Agència Tributària de Catalunya. Según ha explicado, la administración tributaria catalana no se encuentra aún en las condiciones necesarias para asumir plenamente esa función, por lo que el Govern considera imprescindible reforzar su estructura.

El conseller ha defendido que ya se han dado pasos en la dirección acordada con ERC, como el pacto para avanzar hacia un nuevo modelo de financiación o el documento alcanzado en la última comisión bilateral entre el Gobierno central y la Generalitat, firmado por el Ministerio de Hacienda, que establece las bases para seguir desarrollando estas competencias. También ha reivindicado otros compromisos del acuerdo de investidura con los republicanos que, según el ejecutivo, ya han empezado a materializarse, como el traspaso de la gestión de Rodalies o la creación de un consorcio para las inversiones ferroviarias.

Pese a ello, el reconocimiento de que la cuestión fiscal aún necesitará “unos meses más” evidencia las dificultades de una negociación que sigue abierta cuando apenas queda una semana para la votación parlamentaria. El Govern optó en esta ocasión por la estrategia de aprobar el proyecto presupuestario en el Consell Executiu y enviarlo al Parlament sin tener previamente asegurados los apoyos necesarios para sacarlo adelante. El cálculo era que la tramitación parlamentaria serviría para cerrar un acuerdo con ERC, mientras se le iba presionando.

Sin embargo, a medida que se acerca la votación, el ejecutivo parece asumir que el calendario juega en su contra. De ahí el incremento de los llamamientos públicos a los republicanos para que faciliten la aprobación de las cuentas, mientras se reconoce que algunas de las demandas que ERC considera centrales, como la gestión del IRPF, aún necesitarán tiempo para concretarse. Pese a todo, Dalmau ha insistido en que mantiene el optimismo sobre la posibilidad de alcanzar un acuerdo antes del 20 de marzo, apoyándose en el “camino hecho” entre ambas formaciones durante el último año y medio de negociaciones.