Cataluña
Illa se queda sin vías para conseguir el apoyo de ERC a los presupuestos
Paneque confirma que no habrá Consejo de Política Fiscal y Financiera antes de la votación del 20, uno de los foros donde los republicanos esperaban gestos sobre el IRPF
El Govern de Salvador Illa encara la recta final para intentar aprobar los presupuestos de Cataluña sin haber asegurado todavía el apoyo de ERC y con menos margen político para desbloquear la negociación. La portavoz del ejecutivo catalán, Sílvia Paneque, confirmó este martes que no se celebrará ningún Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) antes del 20 de marzo, fecha en la que el Parlament votará las enmiendas a la totalidad y en la que se decidirá si el proyecto de cuentas tiene recorrido o queda tumbado en su primer trámite. Ese foro era uno de los escenarios en los que los republicanos esperaban que el Gobierno central hiciera algún gesto en relación con la cesión de la recaudación del IRPF a Cataluña, una de las condiciones que ERC mantiene sobre la mesa para dar su respaldo.
La posibilidad de ese encuentro se había interpretado como una de las últimas oportunidades para escenificar avances en la negociación sobre la financiación. De hecho, cuando el Govern aprobó el proyecto de presupuestos en el Consell Executiu, el día anterior había acordado con ERC alargar la tramitación parlamentaria para ganar tiempo y facilitar un eventual movimiento desde Madrid. Sin embargo, Paneque descartó esa opción al asegurar que el CPFF “ni se ha pedido ni está previsto” antes del debate del día 20. Pese a ello, el ejecutivo insiste en que la negociación depende “solo” del Parlament y mantiene que todavía “quedan días” para alcanzar un acuerdo.
El principal punto de fricción sigue siendo la recaudación del IRPF. ERC reclama señales claras del Gobierno central que garanticen avances hacia ese traspaso dentro del debate sobre la financiación singular de Cataluña. El Govern, en cambio, sostiene que los compromisos existentes —tanto el acuerdo bilateral con el Estado para reformar el modelo como la palabra del propio Illa de cumplir los pactos de investidura— deberían ser suficientes para que los republicanos confíen en que ese compromiso acabará materializándose. Desde la Generalitat, además, evitan trasladar la presión a La Moncloa y defienden que el Gobierno ya ha asumido ese compromiso político, aunque su desarrollo legal aún no esté concretado.
Mientras tanto, el mensaje público del ejecutivo no se mueve. Paneque reiteró que Cataluña necesita nuevos presupuestos para dejar atrás las cuentas prorrogadas de 2023 y que el Govern no contempla otro escenario: “El plan A, el plan B y el plan C son los presupuestos”, resumió. Sin embargo, la Generalitat sigue sin aclarar qué ocurrirá si las cuentas fracasan: si optará por gobernar de nuevo con suplementos de crédito o si podría abrir la puerta a un adelanto electoral.
Pese a esa incertidumbre, el Govern dio por hecho este martes que la legislatura continuará. Así lo sugieren dos compromisos que asegura que cumplirá independientemente del destino de los presupuestos: el incremento salarial pactado con los profesores y la aprobación de una ley para limitar la compra especulativa de vivienda acordada con los comunes. Para sacar adelante ambas iniciativas, admiten en el propio ejecutivo, es necesario que la legislatura siga su curso, mientras Illa intenta aún arrancar el sí de ERC antes de la votación clave del 20 de marzo.