Curiosidades
Nueva Barcelona: la ciudad que fundaron exiliados catalanes en Serbia
Partidarios del archiduque Carlos de Austria crearon este asentamiento en la actual ciudad serbia de Zrenjanin, tras la Guerra de Sucesión
Cada lugar del mundo tiene una historia. Memorias, relatos, construcciones y leyendas que conformaron el pasado de un territorio, pero que a la vez explican su presente. Son inalterables al paso del tiempo. En Cataluña, múltiples rincones radiografían sus vestigios, —los restos arqueológicos de Empúries y Tarragona, el Monasterio de Poblet o el barrio gótico de Barcelona, entre otros— al igual que los numerosos conflictos bélicos que ha sufrido a lo largo de la historia.
Uno de ellos fue la Guerra de Sucesión (1701-1713). Tras la victoria borbónica y la posterior entronización de Felipe V en España, los partidarios del archiduque Carlos de Austria se exiliaron del país frente al cambio dinástico, derivando en un enorme movimiento migratorio en la Europa del siglo XVIII. Sus principales destinos eran aquellos que aún pertenecían a la Casa de Austria, especialmente asentamientos italianos como Nápoles o Cerdeña, aunque pasaron a manos del Imperio tras los tratados de Utrecht y Rastatt.
Proteger a los exiliados
Las personas que estaban mejor preparadas pudieron incorporarse a la administración o ejército imperial en su nuevo destino. Las clases populares, sin embargo, lo tuvieron más difícil. Así, en Viena, se creó el Consejo Supremo de España en 1713. Este organismo tenía como objetivo proteger a los exiliados. No obstante, la mendicidad seguía presente en las calles y las tensiones derivadas de esta problemática se traspasaron tanto a la sociedad como a las cortes imperiales.
Ante esta situación, una de las personas refugiadas y defensor del bando austriacista, Josep Plantí i Mateu, propuso una solución: crear una colonia para hospedar al resto de exiliados. Este asentamiento fue una ciudad de nueva planta que denominó 'Nueva Barcelona' y que también pretendía tener fines defensivos: reforzar la frontera entre el imperio austriaco y otomano, en el Banato de Temeswar, en la llanura de Panonia.
Moneda propia
Esta colonia agraria no fue aprobada hasta octubre de 1734 y se emplazó en la orilla izquierda del río Begej, cerca de la desembocadura del río Danubio, donde actualmente se encuentra la ciudad de Zrenjanin (Serbia). 'Nueva Barcelona' tuvo régimen propio basado en las leyes de la Corona de Aragón y un gobierno municipal que se inspiraba en el Consell de Cent barcelonés. También tuvo moneda propia, llamada el florín francés, y fuerzas de seguridad.
Con todo, este proyecto duró poco tiempo, pues en 1740 los centenares de habitantes que ocupaban 'Nueva Barcelona' abandonaron la ciudad. Una epidemia de peste marcó especialmente el destino de esta colonia, que tuvo grandes dificultades para progresar, como consecuencia de la falta de recursos o la edad avanzada de sus residentes. Muchos de sus habitantes pusieron rumbo a Viena o Budapest, determinando el futuro de la urbe. Un lugar que explica aún a día de hoy parte de la historia de Cataluña.