
Ciencia
Investigadores hallan una proteína que podría revertir el envejecimiento de las células
Según recoge la investigación, esta proteína desempeña un papel importante en la senescencia celular, el proceso mediante el cual las células envejecen, dejan de dividirse y pasan a ser más grandes y menos activas

Un grupo de científicos japoneses asegura haber identificado un mecanismo que podría actuar como una especie de “botón de parada” del envejecimiento. De confirmarse este hallazgo, abriría la posibilidad de prolongar la vida durante varias décadas y, según algunas estimaciones teóricas, incluso se ha planteado la posibilidad de extenderla hasta 250 años más.
El descubrimiento fue realizado por investigadores de la Universidad de Osaka, quienes detectaron una proteína clave implicada en el envejecimiento celular denominada AP2A1. Los resultados del trabajo han sido publicados en la revista Cellular Signalling.
Según recoge la investigación, esta proteína desempeña un papel importante en la senescencia celular, el proceso mediante el cual las células envejecen, dejan de dividirse y pasan a ser más grandes y menos activas.
Cuando estas células envejecidas se acumulan en el organismo pueden relacionarse con diversas enfermedades, entre ellas la osteoporosis, patologías cardiovasculares, algunos tipos de cáncer o trastornos neurodegenerativos.
Una proteína vinculada al envejecimiento celular
Pirawan Chantachotikul, uno de los autores del estudio, explicó que las células envejecidas suelen presentar fibras internas más gruesas que las células jóvenes, lo que favorece que se vuelvan más rígidas y pierdan actividad. En este proceso, la proteína AP2A1 aparece con frecuencia en las células viejas y estaría relacionada con ese endurecimiento.
Durante los experimentos,los investigadores bloquearon esta proteína en células envejecidas. Como resultado, estas redujeron su tamaño y recuperaron su capacidad de dividirse, mostrando rasgos más propios de células jóvenes. En cambio, cuando los científicos incrementaron la presencia de AP2A1 en células jóvenes, el proceso de envejecimiento se aceleró.
El coautor del estudio, Shinji Deguchi, explicó: “La supresión de AP2A1 en células envejecidas revirtió la senescencia y promovió la renovación celular”.
El papel del compuesto IU1
Para profundizar en la investigación, los científicos utilizaron también un compuesto conocido como IU1, que facilita la eliminación de proteínas dañadas en el interior de las células. Cuando el bloqueo de AP2A1 se combinaba con este compuesto, se observaba una reducción medible en los marcadores asociados al envejecimiento celular.
Tras estos resultados, los investigadores consideran que, si este mecanismo pudiera reproducirse en organismos más complejos, el avance podría tener un impacto significativo. No obstante, subrayan que el objetivo principal no sería tanto alcanzar una esperanza de vida de 250 años, sino prolongar los años de vida saludable, retrasando la aparición de enfermedades crónicas y mejorando la calidad de vida en edades avanzadas.
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