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Astronomía

La NASA estrella una nave espacial contra un asteroide para desviarlo marcando un hito histórico en la ciencia

El hallazgo confirma que un impacto deliberado contra un asteroide puede cambiar su movimiento en el espacio, una estrategia que en el futuro podría servir para evitar colisiones

La NASA estrella una nave espacial contra un asteroide para desviarlo marcando un hito histórico en la ciencia Alfredo Biurrun / ChatGPT.

Un experimento espacial de la NASA ha logrado algo inédito: modificar ligeramente la trayectoria de un asteroide alrededor del Sol. El resultado procede de la misión DART (Double Asteroid Redirection Test), diseñada para comprobar si una nave puede desviar un objeto espacial potencialmente peligroso para la Tierra.

El hallazgo confirma que un impacto deliberado contra un asteroide puede cambiar su movimiento en el espacio, una estrategia que en el futuro podría servir para evitar colisiones con nuestro planeta, un hecho que ha preocupado mucho a la población mundial los últimos meses. Esta estudio ha teniendo una gran repercusión en el sector porque supone un avance científico muy relevante en la investigación científica.

Los ajustes orbitales realizados sobre el asteroide fueron mínimos. Según explican un grupo de científicos en un artículo publicado por Independent, el asteoirde fue reducido tan solo una décima de segundo y 720 metros a lo largo de un víaje solar de dos años, que supone cientos de millones de kilómetros. Aunque resulte difícil de visualizar, una pequeña modificación o desviación de la trayectoria del objeto es clave para evitar que en un futuro se estrelle contra nuestro planeta.

Un efecto mayor de lo esperado

Los análisis más recientes revelan que el impacto no solo cambió la órbita de Dimorphos dentro del sistema de asteroides. También alteró ligeramente la trayectoria de todo el sistema alrededor del Sol.

El cambio es muy pequeño, unos 0,15 segundos menos en el tiempo que tardan en completar su órbita solar, pero representa la primera vez que la actividad humana modifica el recorrido de un cuerpo celeste en torno al Sol. Los científicos creen que el efecto fue mayor porque el choque expulsó grandes cantidades de rocas y polvo del asteroide, lo que amplificó el empuje producido por la nave.

El impacto contra Dimorphos

La misión comenzó en 2021, cuando la NASA lanzó la nave DART con un objetivo claro: chocar contra Dimorphos, un pequeño asteroide que orbita alrededor de otro mayor llamado Didymos.

El impacto se produjo el 26 de septiembre de 2022. La nave se estrelló contra Dimorphos a gran velocidad para comprobar si la energía del choque sería suficiente para modificar su trayectoria.

Tras el choque, los científicos comprobaron que el movimiento del pequeño asteroide alrededor de su compañero se había acortado en unos 33 minutos, una señal clara de que el experimento había funcionado.

Un pequeño empujón puede ser suficiente

Según los investigadores, el valor de este experimento está en demostrar que no hace falta un gran impacto para desviar un asteroide peligroso. Si un objeto potencialmente amenazante se detecta con años o décadas de antelación, un ligero cambio en su trayectoria podría ser suficiente para que pase de largo y no colisione con la Tierra.

En otras palabras, una desviación mínima aplicada con suficiente tiempo puede marcar la diferencia entre un impacto y un paso seguro.

Próximos pasos

El sistema formado por Didymos y Dimorphos no supone ningún riesgo para nuestro planeta, pero se ha convertido en un laboratorio natural para estudiar cómo funcionan las técnicas de defensa planetaria.

La Agencia Espacial Europea enviará la misión Hera, que llegará al sistema este 2026 para analizar con detalle el cráter del impacto y medir con precisión los cambios provocados por DART. Los datos ayudarán a mejorar futuras estrategias para proteger la Tierra de posibles asteroides peligrosos.