Astronomía
Por qué el cometa 3I/ATLAS ha reactivado la advertencia de Stephen Hawking sobre contactar con extraterrestres
El astrofísico advirtió de que, si una civilización tecnológicamente superior nos visitara, su capacidad científica y militar estaría probablemente muy por encima de la nuestra
La ciencia vive de los hallazgos que obligan a mirar dos veces. Eso es exactamente lo que ha ocurrido con 3I/ATLAS, un cometa procedente de fuera del Sistema Solar cuyo comportamiento, según las observaciones y modelos publicados hasta ahora, muestra indicios de aceleración no gravitacional (un efecto habitual en cometas asociado a chorros de gas y polvo cuando se calientan).
A la expectación astronómica se le ha sumado el combustible perfecto para la conversación pública: un clip viral de Barack Obama que algunos usuarios han interpretado como una confirmación de vida extraterrestre. El fragmento procede de una entrevista/podcast en tono distendido, en la que, al ser preguntado por la existencia de extraterrestres, el expresidente responde con una frase breve y medio irónica ("son reales, pero yo no los he visto"), seguida de bromas sobre teorías conspirativas. Más tarde, Obama matizó que se refería a la probabilidad de vida en el universo y que no vio evidencias de visitas a la Tierra durante su presidencia.
En ese cruce de ciencia, cultura popular y ansiedad colectiva ha vuelto a aparecer un nombre inevitable: Stephen Hawking. El astrofísico británico, fallecido en 2018, fue una de las voces más influyentes cuando se trataba de poner límites a la euforia.
La frase que suele encabezar cualquier recordatorio de sus advertencias procede de 2010. Allí planteó que si una civilización tecnológicamente superior nos visitara, el desenlace podría recordar a la llegada de Cristóbal Colón al continente americano.
Hawking sugería que, si una civilización ha logrado cruzar distancias interestelares (o enviar sistemas capaces de hacerlo), su capacidad científica y militar estaría, probablemente, muy por encima de la nuestra.
"Sería un desastre"
Seis años antes, en 2004, Hawking ya había sido incluso más directo. El astrofísico describió un posible contacto como "un desastre" y señaló que los extraterrestres "probablemente estarían muy adelantados" respecto a nosotros.
Su pesimismo no se basaba en suponer que toda inteligencia fuera malvada. Más bien partía de un punto que a veces se olvida en los debates sobre vida inteligente: inteligencia y ética no avanzan necesariamente al mismo ritmo.
Hawking fue uno de los grandes defensores de que la humanidad mirara hacia fuera. Consideraba que expandirse al espacio podía resultar decisivo para el futuro de la especie. Para él, una cosa era explorar y otra muy distinta emitir mensajes deliberados o actuar como si el universo fuese, por defecto, un vecindario amigable.
La explicación de la NASA
Conviene precisar, además, que la NASA y la comunidad científica no han encontrado indicios observacionales de que 3I/ATLAS sea un objeto artificial o una nave. Las observaciones disponibles lo describen como un cometa interestelar de origen natural, con rasgos compatibles con este tipo de cuerpos, y sin evidencias de estructura tecnológica.
El contexto del cometa 3I/ATLAS
En este contexto, 3I/ATLAS ha vuelto a poner el foco en los objetos interestelares, es decir, cuerpos que proceden de fuera del Sistema Solar. Su paso resulta relevante porque recuerda que también recibimos visitantes formados en otros entornos estelares. El interés científico se centra en determinar su origen y trayectoria, analizar su composición y estudiar su comportamiento para obtener datos útiles sobre cómo se forman y evolucionan otros sistemas planetarios.
Sin embargo, la conversación pública a menudo se desvía hacia interpretaciones especulativas. Determinadas anomalías orbitales o detalles todavía en estudio se presentan como si fueran indicios extraordinarios, cuando en la mayoría de los casos existen explicaciones físicas plausibles que se investigan con normalidad.