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Robot Aspirador
Este roborock con base automática tiene ahora más sentido que nunca
El polvo siempre vuelve. La diferencia está en cuánto tienes que hacer tú para que deje de notarse

Hay algo curioso con los robots aspiradores. Sobre el papel, casi todos prometen lo mismo: potencia, mapeo inteligente, fregado, autonomía... y si te quedas solo en eso, está claro que todo suena bien. El problema viene cuando eliges uno y lo pones a trabajar en tu casa. Ahí empiezan a aparecer los matices porque descubres que se pierde, que deja zonas sin limpiar, que lo tienes que rescatar prácticamente a diario... Y esa autonomía que prometía, no es tal cosa.
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Por eso, cuando pruebas uno que sí encaja en el uso real, se nota. Y eso es justo lo que me ha pasado con el roborock QV 35A. No porque haga cosas radicalmente distintas, sino porque hace bien las que realmente importan. Y, sobre todo, porque te permite olvidarte de él. Ahora te contaré todo lo que aprendí de este robot durante las semanas que estuve usándolo, pero antes permíteme hablarte de su precio. Este modelo tiene un precio oficial de 589,99 euros, bastante acorde a todo lo que ofrece. Pero ahora Amazon nos da la oportunidad de comprarlo por 329,99 euros, y por eso decido hablarte de él precisamente hoy, y no un día cualquiera.
roborock QV 35A: un modelo hecho para quedarse
El primer día que usas este robot, prácticamente te limitas a observar. Quieres ver si entra bien en las habitaciones, si reconoce espacios, si esquiva lo que tiene que esquivar... Te acercas, lo sigues y te aseguras de que todo está funcionando como quedaría. Al menos fue lo que hice yo cuando analicé este robot. El segundo día haces lo mismo, pero ya con menos interés. Y llega un momento en el que simplemente dejas de hacerlo porque no te ha dado ningún motivo para preocuparte por él y andar vigilando como trabajo. Y ese cambio, que parece obvio, es el más importante. Porque es justo lo que muchos robots no consiguen.

Los 8000 Pa de succión están ahí, pero más como sensación que como cifra. Se nota cuando pasa por zonas donde normalmente se acumula más suciedad, cuando sube a alfombras o cuando termina una habitación y no te queda la duda de si debería darle otra pasada. Es suficiente para recoger prácticamente cualquier tipo de suciedad que se encuentre, desde pelos de tus mascotas hasta las migas del desayuno. Además, aumenta automáticamente la potencia al detectar alfombras para asegurarse de que su rendimiento sigue siendo estable sin que tengas que intervenir. Por eso no tendrás que supervisar lo que hace cada día.
Tradicionalmente, el fregado ha sido el punto débil de este tipo de dispositivos. Es verdad que muchos modelos incorporan sistemas que humedecen el suelo, pero no generan una acción mecánica suficiente como para eliminar suciedad más allá de lo superficial. En el caso del QV 35A hablamos de un sistema de mopas dobles giratorias que trabajan a alta velocidad. Esta combinación de rotación y presión les permite arrastrar suciedad ligera y mantener el suelo en condiciones más estables entre limpiezas profundas. Y se traduce en una mejora visible en el estado general del suelo.
Más allá del rendimiento en la limpieza, otro aspecto que realmente define la experiencia de su uso es la base. En ella lleva a cabo un vaciado automático del depósito de polvo, rellenado del tanque de agua, limpieza de las mopas y secado posterior. Ahí está la autonomía de la que hablábamos, porque este conjunto de funciones permite que el robot opere durante días sin que haya una intervención directa por tu parte.
En términos prácticos, supone un cambio significativo, y esto es algo que he podido comprobar en primera persona. El mantenimiento deja de ser una tarea recurrente y pasa a ser algo puntual. No es necesario vaciar el depósito tras cada uso, ni limpiar manualmente las mopas, ni preocuparse por el estado del sistema antes de iniciar una nueva limpieza. Este nivel de automatización marca la diferencia entre un robot que ayuda y uno que realmente sustituye parte del trabajo doméstico.
El sistema de navegación basado en LiDAR permite crear mapas precisos del entorno desde las primeras pasadas. Es algo que facilita la limpieza por zonas, la organización por habitaciones y la programación de rutinas sin necesidad de reajustes constantes. Mientras limpia, el robot se desplaza con lógica, evita obstáculos y mantiene unas trayectorias coherentes. He probado otros modelos que se atascan a la mínima, y te aseguro que esta es una de las diferencias más notables en un robot aspirador.
Como te decía antes, este modelo suele costar 590 euros, situándose en la gama media-alta dentro del mercado actual. Sin embargo, ahora que lo podemos comprar por 329 euros, cambia completamente su posicionamiento. Ahora compite con opciones mucho más limitadas en términos de potencia, fregado y automatización. Se sitúa en una posición especialmente interesante del mercado, por ofrecer mucho más de lo que se puede esperar en su actual rango de precio.
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