Plancha ghd
No todas las planchas llegan a los mejores salones, pero esta sí
No necesitas cita en la peluquería para verte como quieres. A veces basta con tener la herramienta adecuada en casa

Quien ha pasado por un buen salón de belleza sabe que no todo depende de la técnica. Hay algo más, y es la herramienta que utilizas. Me refiero a la forma en la que el calor se distribuye, el deslizamiento, la suavidad con la que el cabello responde... Durante años, la marca ghd se ha ganado esa reputación silenciosa de estar presente en los mejores salones. No por marketing, sino por resultados.
La ghd Gold es precisamente una de esas herramientas que no necesita reinventarse cada año para seguir siendo referente. En las próximas líneas te contaré todo lo que necesitas saber sobre estas planchas para el pelo, pero antes me gustaría hablarte de su precio. Según hemos podido ver en la web de ghd, este modelo tiene un precio oficial de 249 euros. Ahora mismo, en El Corte Inglés ronda los 199 euros, pero es que en Amazon está rebajado a 171 euros. Es esta bajada de precio la que ha llamado mi atención.
Con las ghd Gold conseguirás ese acabado que parece recién salido de peluquería
Hay un instante muy concreto que define si una herramienta merece la pena, y es cuando pasas la plancha por el primer mechón. Con la ghd Gold el cabello no humea ni se siente agredido. Las placas flotantes se adaptan al mechón sin presionarlo en exceso. La temperatura, que es fija en 185ºC, no necesita subir más para hacer su trabajo. Y esa estabilidad se traduce en menos pasadas, menos insistencia y menos tiempo bajo el calor.

El resultado es un liso con movimiento, con brillo natural, con ese acabado que parece hecho con más técnica de la que realmente has empleado. Por eso, cuando terminas, no tienes esa sensación de haber castigado el cabello. Sus sensores dual-zone garantizan que el calor se mantenga estable en ambas placas, sin picos bruscos y sin unas zonas más calientes que otras.
Esto significa que el cabello recibe el mismo tratamiento desde la raíz hasta las puntas. Es lo que diferencia a un peinado que dura unas horas del que aguanta todo el día sin perder la forma. También es la diferencia entre un cabello que se reseca y uno que sigue manteniendo brillo. Si te ha llamado la atención la forma redondeada del barril, que sepas que es para crear ondas suaves de forma sencilla, así que no necesitarás otra herramienta para hacerlo.
Cuando utilizas una plancha con frecuencia, el cabello empieza a mostrar señales si algo no va bien. Lo hace en forma de sequedad, puntas abiertas o falta de brillo. Sin embargo, con la ghd Gold, el cabello mantiene suavidad, controla mejor el encrespamiento y requiere menos retoques. Lo consigue gracias a su consistencia térmica. Y eso, en una herramienta que trabaja con calor, es una ventaja enorme.
También hay algo elegante en su estética sobria que no necesita pantallas llamativas ni luces innecesarias. Además, su cable giratorio facilita el movimiento. Se calienta en pocos segundos, no interrumpe tu ritmo y no te obliga a esperar. También cuenta con un modo de suspensión automática tras un tiempo de inactividad, algo que aporta tranquilidad cuando sales de casa con prisa.
Está claro que no es la plancha más barata del mercado y probablemente no vaya a ser una compra impulsiva. Está pensada para quien la va a utilizar con frecuencia, para quien entiende que el cabello es parte de su identidad diaria. Está claro que no todo el mundo querrá invertir 171 euros en una herramienta profesional, pero quien lo hace, suele entender pronto por qué ghd se ha ganado esa reputación.
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