Industria
Pérez Llorca busca acelerar el Eje de la Cerámica que anunciaron Mazón y Pradas
La Generalitat ha licitado ya el proyecto, que tardará varios años en comenzar a construirse y conectará los municipios productores de cerámica con el Puerto de Castellón y el futuro Corredor Mediterráneo

El gran proyecto de reindustrialización del Consell en la provincia de Castellón empieza a tomar forma. Lo que era un anuncio grandilocuente hace casi dos años ahora se ha convertido en el primer paso de una realidad: unas carreteras que permiten conectar en forma de Y los municipios de l’Alcora y Onda con Vila-real, Almassora y finalmente el Puerto de Castellón para facilitar las exportaciones de la industria de la cerámica.
La Generalitat ha licitado ya la redacción del proyecto, anunciado por el Consell de Mazón cuando la exconsellera Salomé Pradas, castellonense, era todavía consellera de Medio Ambiente, Agua, Infraestructuras y Territorio, antes de pasar a Justicia e Interior tras la reorganización por la salida de Vox del Consell.
El proyecto supone una inversión de más de 150 millones de euros, y tan solo la licitación tiene un plazo de 24 meses, tras el cual deberá pasar la Declaración de Impacto Ambiental y el documento técnico para licitar los proyectos de construcción. Es decir, es un proyecto que aún tardará años y seguro que no acabará en esta legislatura, pero que tras el anuncio oficial de ayer se pone ya en marcha.
El jefe del Consell ha trasladado desde Onda que «se trata de un proyecto muy ambicioso, realista y necesario para seguir completando una Comunitat Valenciana que genere oportunidades, inversión y empleo», y recordó que «mejorará la comunicación y movilidad de toda la provincia de Castellón y conectará por primera vez el oeste de la provincia con el este».
El Eje de la Cerámica permitirá conectar desde origen a los principales pueblos fabricantes como son l’Alcora, Onda, Vila-real y Almassora con el puerto de Castellón de la Plana para su exportación y el futuro Corredor Mediterráneo, reforzando así la competitividad de las empresas castellonenses y mejorando así la movilidad por carretera para los más de 300.000 habitantes de estos lugares.
Además, beneficiará a un sector, el de la industria cerámica, que emplea en Castellón a más de 70.000 trabajadores, exporta a más de 180 países y representa más del 22% del PIB industrial de la Comunitat Valenciana.
«Tenemos que tomar medidas y adaptarnos a las necesidades reales de la industria, porque, si algo está quedando claro en este mundo tan polarizado es que, en materia de energía, es mejor depender de ti mismo que de otros países», ha resaltado Pérez Llorca.
La primera fase del proyecto será la conexión entre la CV-21 y la CV-10, una actuación prioritaria que permitirá mejorar la accesibilidad del área industrial de Onda y l’Alcora y facilitar su enlace con la red estatal.
El conjunto del Eje de la Cerámica también implicará otras actuaciones como la mejora de la seguridad vial de la CV-21, la ronda norte de Onda o la conexión de la CV-10 con AP-7 , que está condicionada a la necesaria solución con que tiene que llevar a cabo el Ministerio de Transportes, por lo que ayer el presidente de la Generalitat reiteró que se implique el Gobierno de España para hacer viable el proyecto.