Restaurantes
Sabores, trufa y bobal: la magia de una cena maridaje
Al Grano y Finca San Blas fusionan creatividad culinaria y vinos en una delicia culinaria única en la Canyada (Valencia)
Las «cenas maridaje» están resultando ser unas experiencias gastronómicas muy especiales y demandadas, que diseñan entre restaurantes y bodegas para potenciar los sabores, aromas y texturas de cada plato al combinarlos con unos vinos específicos y provocar unas vivencias sensoriales y gustativas muy armónicas y placenteras.
Cuando se anuncian, si el restaurante y la bodega reúnen solvencia gastronómica de altura, clientes y gourmands -es decir, los amantes de la buena mesa- no dudan en efectuar sus reservas para disfrutar con su menú de una ceremonia diseñada para combinar armoniosamente cada plato con un vino seleccionado para resaltar, complementar o contrastar sabores, aromas y texturas. Lo que se busca es potenciar la experiencia sensorial del comensal, creando un equilibrio único entre comida y bebida.
Eso ocurrió al responder a la llamada del restaurante Al Grano de la Canyada, donde su patrón y marinero, el reconocido chef Carles López, disfruta a tope en cocina con el fin de que sus comensales lo hagan en sala, esa que atiende con elegancia como sumiller la experta y amable Sonia Lluch.
Carles es un hombre inquieto en su vocación, que le viene marcando desde la niñez. Muy pronto se sintió atraído por los fogones y fue su abuela su primera luz y referencia inspiradora desde la cocina más tradicional, sencilla, sabrosa y familiar, con productos naturales y de absoluta proximidad con raíces en la huerta.
Hoy, Carles y su cocina acumulan un prestigio culinario ganado a pulso y reconocido con destacados premios y la admiración de sus colegas y de su selecta clientela.
Una clientela que aprecia sus arroces marca de la casa, pero también su alta cocina innovadora que actualiza constantemente llevado por su inquietud creativa.
La experiencia marital quedaba bendecida con la elección de los vinos de la bodega Finca San Blas, de Requena, representada esa noche por su gerente y alma mater, Toni Zahonero. Unos vinos de calidad en la finca familiar, con uva y viñedos propios, que está viviendo momentos muy grandes por el equilibrio de sus caldos, tanto los tintos como los blancos y su actual producto estrella: el cava de la firma, que se postula como un valor al alza.
Los caldos que se cultivan en la Finca San Blas buscan respetar al máximo la materia prima y desde la bodega se ha primado por trabajar con la variedad de uva autóctona de la zona, la apreciada bobal.
La cena con título
La cena tenía nombre: «Menú trufa Finca San Blas» . Los platos elegidos que los comensales disfrutaron comenzaron con un mollete de brioche con ventresca de atún y pisto valenciano, maridado con un Finca San Blas blanco.
Las alcachofas con crema de foie, acompañadas de un bollito de pan de calabaza, regada por un bobal de Finca San Blas, levantaron alabanzas. Carles viene de ganar el premio a la mejor tapa en la reciente IX Festa de la Carxofa d’Alaquàs.
La cena prosiguió con un steak tartar con yema curada y trufa rallada, regado con el apreciado Las Hormas, vino intenso y potente en nariz, con recuerdos de fruta negra.
El canelón de conejo con trufa era la joya del menú. Un plato gourmet que combina la carne tierna de conejo, con el aroma terroso de la trufa, también regado con un tinto de Las Hormas.
Como postre, un cinnamon roll (rollo de canela) con helado de chocolate blanco, para paladear el comentado cava Finca San Blas, elaborado con Xarel·lo y Chardonnay a 750 metros de altitud. Fresco, elegante y mineral, con burbuja fina y persistente.
La vivencia resultó indudable, al darse la regla fundamental de equilibrar la esperada armonía de sabores.
El maridaje es una parte integral de la alta cocina que requiere tanto conocimiento especializado como un toque de magia culinaria y en Al Grano, con los vinos de Finca San Blas, lo experimentamos placenteramente.