Festival de Málaga
«Calle Málaga»: Carmen Maura, una historia de amor en Tánger
Protagoniza la película con la que ayer arrancó la 29 edición del Festival de Málaga
Aunque Málaga y Tánger estén separadas por kilómetros transcontinentales, marinos e internacionales, en algún punto de la laberíntica medina de la ciudad marroquí hay un rincón que recuerda un vínculo común. Así, entre vendedores, olores exóticos y, en determinados momentos del día, llamadas a la oración, se erige la calle Málaga. «España se siente en la gente y la arquitectura de Tánger, y aunque la comunidad hispana se haya reducido, el español sigue teniendo más presencia que el francés», explica Maryam Touzani, la directora del filme que ayer abrió esta nueva edición del certamen.
Ella recuerda perfectamente la vía nombrada como la ciudad de Andalucía, puesto que su familia vivió en ella. Alaba el «carácter vibrante» que se respira en sus aceras, por lo que, aunque ya no tuviera el privilegio de habitarla, si tras ejercer el periodismo hizo las maletas al cine fue por esa necesidad de proyectar aquello que le llamaba la atención en una simbiosis modélica entre ambas profesiones. Su película justamente se titula «Calle Málaga», y es la primera vez que su cineasta no rueda en «darija» (el dialecto del árabe hablado en el Magreb) para hacerlo en español. Y no habría mejor manera, ya que la obra tiene como protagonista a Maura. «No escribí el guion con Carmen en mente, pero cuando la conocí fue evidente la elección. Ella se enamoró de su personaje y, cuando fui a verla, quedé embriagada de sus expresivos ojos y su apetito por la vida», afirma la realizadora. La actriz interpreta a María Ángeles, una española residente en tierras norteafricanas cuando conformaban un protectorado español. Sigue allí feliz y sin intención de mudarse, pero su hija, otra grande de la interpretación como es Marta Etura, quiere vender la casa y que se vaya a vivir con ella a Madrid y poder conseguir un poco de dinero.
El filme, tras obtener el Premio del Público en el Festival de Venecia, fue el encargado ayer de abrir el de Málaga. Su producción compite por la Biznaga de Oro, clasificándose incluso desde ya entre las favoritas para recibirlo, por lo que la directora asume esta experiencia «con mucha emoción de que la película al fin llegue a su público objetivo, los españoles».
Cine sin estigmas
Este homenaje a un pedazo de la historia del país de origen de su creadora explora temas tabúes como la sexualidad en la vejez, contando con el primer desnudo integral de la cuatro veces ganadora del Premio Goya. Touzani confiesa que siempre ha estado interesada en «las problemáticas de las que no se habla abiertamente y también en aquellos personajes que las sufren». De hecho, su ópera prima, «Adam», trataba sobre la madres solteras en Marruecos. Su segunda historia, «El caftán azul», sobre la homosexualidad, valiéndole un éxito en el país y alzándose como la cinta seleccionada por Marruecos para el Oscar internacional a pesar de estar las relaciones del mismo sexo penadas en la nación. No fue nominada, pero el gesto simbólico está presente.
«Siento que entre los marroquíes existe un deseo grande de diálogo sobre temas antes conflictivos. Estoy contenta de que mi obra sea una herramienta para crearlo», expone la artista. Aunque no considera que sus historias sean reivindicativas, sí acepta que hacen cuestionamientos profundos que se hilan con la transgresión. La irreverencia perdura hasta los títulos de créditos, siempre con un final abierto, también en «Calle Málaga».
«Tenía bastante claro lo de dejar al espectador sin una respuesta, la vida es así, y que después cada uno reflexione sobre lo que haría en esa situación». Lo que es seguro, y no hay desenlace ambivalente que lo cuestione, es que Touzani seguirá reflejando lo injustamente marginal, porque «no me imagino hacer cine solamente para el entretenimiento». Que su cámara siga transformando mentes y creencias.
Las películas más esperadas de esta edición
Tras los pasados Premios Goya, la industria cinematográfica española tiene un claro sabor andaluz gracias al Festival de Málaga, que se celebra este año desde ayer y hasta el 15 de marzo. «Calle Málaga» era una de las más esperadas proyecciones a priori, aunque competirán por la Biznaga de Oro un total de 22 largometrajes, 12 nacionales y 10 extranjeros.
Otras de las más comentadas son «Altas capacidades», de Víctor García León, «Mi querida señorita» de Fernando González Molina, remake de la entonces polémica obra de Jaime de Armiñán protagonizada por José Luis López Vázquez y ahora producida por Los Javis y «El corazón del lobo» del peruano Francisco J. Lombardi. Entre los galardones honoríficos, a Rossy de Palma se le concederá el Premio Málaga y, para concluir, la gala de clausura contará con un concierto de Luz Casal.