Cargando...
Client Challenge

Arte

Francia restituye un símbolo de los expolios coloniales

El tambor marfileño Djidji Ayokwè es una pieza cultural que había sido pedida por Costa de Marfil durante años

La pieza devuelta por Francia Bertrand GUAYAFP

Francia restituyó este viernes a Costa de Marfil el tambor parlante (llamado así por ser capaz de emitir tonos que imitan el lenguaje humano) conocido como Djidji Ayokwè, crucial en la historia del pueblo Ebrié o Atchan y símbolo de los reclamos de devolución del patrimonio cultural africano expoliado en la colonización. La restitución se hizo en una ceremonia en París que estuvo presidida por la ministra francesa de Cultura, Rachida Dati, y por su homóloga marfileño, Françoise Remarck, donde ambas firmaron los documentos para oficializar la transferencia del tambor, informa Efe.

El instrumento formaba parte de las colecciones nacionales francesas y estaba a cargo del Museo nacional Quai Branly-Jacques Chirac, dedicado a las culturas de otros continentes. "La restitución del tambor parlante se inscribe en el marco de la reapertura del Museo de Civilizaciones de Costa de Marfil, en Abiyán, que será su próximo hogar", tras un proyecto de renovación al que Francia dio un apoyo financiero de 4,3 millones de euros, indicó el Ministerio de Cultura en un comunicado.

En Costa de Marfil, según la nota, el retorno del Djidji Ayokwè representa un gran "orgullo" para las comunidades atchan, que otorgan a esta obra "una fuerte dimensión cultural, histórica y social". "Los valores que transmite la obra, que consagran el respeto por el patrimonio cultural y las tradiciones de estas comunidades, reflejan la creatividad de todos aquellos que la han concebido y fabricado", indicó el Ministerio francés de Cultura en su comunicado.

"Pero, más allá de eso -agregó-, es toda la población marfileña la que siente, en lo más profundo de su ser, el poder movilizador que transmite el tambor parlante, símbolo de un país unido y orgulloso de su historia". El Djidji Ayokwè se usaba para transmitir mensajes a grandes distancias y tenía funciones sociales, como la de convocar asambleas, anunciar nacimientos y defunciones, pero también defensivas, como la de alertar a las aldeas de la comunidad de la llegada de las tropas coloniales francesas a finales del siglo XIX. Francia confiscó el tambor a comienzos del siglo XX y la restitución formal fue solicitada por Costa de Marfil en 2019, después de que el presidente francés, Emmanuel Macron, se abriera a la devolución del patrimonio cultural africano expoliado durante las colonizaciones.