Música
Así es “Arirang”, el nuevo disco de BTS: han vuelto para reclamar el trono del pop mundial
La banda coreana lanza su esperadísimo disco, un contundente tratado de pop contemporáneo que confirma su condición de superestrellas
Hace ya bastante tiempo que BTS y el K-Pop dejaron de ser una exótica figura en el tablero de la música global. Con millones de fans a lo ancho del mundo, el septeto coreano, al frente de una gran armada de bandas de pop han conquistado el mundo con total merecimiento. Y así lo vuelven a confirmar con el lanzamiento de “Arirang”, el nuevo y esperadísimo disco de la banda, que llega después de 4 años de pausa de la banda, servicio militar (obligatorio en el país asiático) mediante de varios de sus miembros. En este nuevo trabajo, marcado por bases electrónicas de enorme “groove”, la banda entrega 14 canciones de R&B contemporáneo llamado a reclamar el trono del pop mundial.
A pesar de que el título del disco toma el nombre de la canción folclórica nacional de de Corea del Sur, considerada un símbolo de resistencia y unión, el grupo entrega un cancionero que podría ser firmado a ratos por Kendrick Lamar y otros por Hary Styles. Namjoon, Jin, Suga, J-Hope, Jimin, V y Jungkook toman ese peso simbólico de la tradición propia pero el sonido es el que han impreso productores internacionales como Diplo, Ryan Tedder, Kevin Parker, Mike WiLL Made-It. La lista de productores es inmensa y, de entre ellos, destaca un nombre: el de Pablo Díaz-Freixa, conocido como El Guincho. El productor canario fue el responsable del magistral disco de Rosalía “El mal querer”, que llevó el flamenco al mundo, y de primeras figuras del pop internacional como Björk, Charli XCX y Jennie de Blackpink en “Mantra”. El sonido vanguardista, cálido y urbano del productor español asoma en el nuevo trabajo de la una de las mayores bandas del mundo, cuyo papel está acreditado en “Hooligan”.
En el álbum, tras cinco primeros cortes de cañón hip-hop, escuchamos un guiño a su tradición: es el tañido de inmensa La Campana Sagrada del Rey Seongdeok, alta y grave como un paquidermo (mide 3,75 metros de alto y tiene hasta 25 centímetros de grosor), que además es uno de los tesoros nacionales de Corea. La campana, de más de 1.300 años, produce un sonido que los coreanos identifican con su palabra “mamá”. El corte, que lleva por título “No. 29”, sumerge al oyente en una súbita pausa, un silencio grave apenas audible. Este momento teatral dará paso a una nueva fase en el álbum que deja atrás los ritmos sincopados del hip hop para entrar en una especie de fase más contemplativa, un pop electrónico más ensoñador.
“Swim”, “Merry Go Round” y “Normal” reflexionan sobre la fama, el destino y la felicidad, preguntas pertinentes para un grupo que está a punto de arrancar una gira mundial de 82 citas agotadas por completo y que tranquilamente podrían haber duplicado. La propia presidenta de México, Claudia Sheinbaum, se ha dirigido al primer ministro de Corea del Sur para que interceda y logre que se lleve a cabo un cuarto concierto en la capital del estado. Tal es el peso de una banda que mañana ofrece un concierto ante 250.000 fans en Seúl, que será retransmitido en directo por Netflix.
Tras este trío de canciones meditativas, “Arirang” continúa el viaje con la aparición de la guitarra en “Like Animals”, una balada rockera que podrían haber firmado Imagine Dragons, seguida de “They don’t Know bout us” y “One More Night”, donde aparece el coreano y en el que el trabajo se vuelve más sexy. La pandemia primero y su forzoso parón frenaron a Bangtan cuando reclamaban el trono. Han vuelto para sentarse en él.