Música
La industria de la venta de entradas está "rota": comienza el juicio contra Live Nation y Ticketmaster
Arranca la batalla legal consecuente de la demanda presentada por EE UU en 2024 contra ambas compañías
Este lunes ha arrancado la batalla legal que enfrenta al Departamento de Justicia de Estados Unidos y a dos grandes empresas de la industria de la música: Live Nation y Ticketmaster. El proceso llega tras la demanda, presentada en 2024, que acusa a ambas compañías de dominar la industria asfixiando a los competidores y controlándolo todo, desde la promoción de conciertos hasta la venta de entradas. Unas acusaciones a que rechazan las prácticas monopólicas, sosteniendo el gobierno estadounidense que atan a los artistas y a los recintos bajo sus servicios, cerrando así el paso a competidores.
Ha sido David Dahlquist, abogado del Departamento de Justicia de EE UU, quien ha asegurado este martes a los miembros del jurado que la industria de los conciertos está en crisis, porque Ticketmaster y su matriz, Live Nation, han monopolizado el mercado, lo que ha provocado un aumento de los precios para los consumidores. Unas declaraciones que han sido rechazadas por las compañías, y que ha servido de inicio de un procedimiento se inició bajo la presidencia de Joe Biden, y se prevé que a lo largo del juicio se reúnan algunas de las personas más influyentes de la industria musical. Entre ellos, el director ejecutivo de Live Nation, Michael Rapino, y su presidente, Joe Berchtold, pues están llamados a testificar.
Durante el arranque del juicio, Dahlquist ha defendido que la industria de los conciertos está "rota", pues tanto Ticketmaster como Live Nation han monopolizado el mercado, elevando los precios para los consumidores. "Este caso trata sobre el poder de un monopolista para controlar la competencia", ha declarado David Dahlquist, abogado de la división antimonopolio, añadiendo que "hoy, la industria de venta de entradas para conciertos está estropeada". Afirmó, además, que las prácticas anticompetitivas de Live Nation incluyen el uso de contratos a largo plazo, de entre cinco y siete años, para evitar que las salas elijan a sus rivales y bloquear así el uso de múltiples vendedores de entradas. En este sentido, David Marriott, abogado de Live Nation, ha defendido que "dejaremos que los números hablen por sí solos. No tenemos un poder de monopolio". El juez Arun Subramanian ha comunicado a los miembros del jurado que las pruebas se presentarán durante las próximas seis semanas
Actualmente, Live Nation domina al menos el 80% del mercado de venta de entradas de conciertos en el ámbito estadounidense, así como representa a más de 400 artistas, concentrando más del 60% de la promoción de estos espectáculos. Esta empresa se fusionó con Ticketmaster -fundada en 1976- en 2010, empresa que se alza como el mayor vendedor de entradas del mundo tanto de conciertos como también de espectáculos teatrales o eventos deportivos.
La respercusión de Taylor Swift
Las alarmas saltaron, según señaló Dahlquist, cuando se celebró "The Eras Tour", la gigantesca gira mundial de Taylor Swift. En su paso por EE UU, la plataforma de Ticketmaster colapsó durante la preventa de entradas, viéndose desbordado tanto por fans como por bots, que se hacían pasar por consumidores para acaparar entradas y venderlas en páginas web secundarias. Una situación que llegó hasta el Congreso estadounidense, llegando a provocar audiencias y desde donde se reivindicó la necesidad de proteger a los consumidores a través de proyectos de ley. No fue esta, no obstante, la primera vez que estas compañías han protagonizado una polémica de este estilo, al ser cada vez más complejo y multitudinario el proceso de compras de entradas para grandes shows.
Los enfrentamientos de Ticketmaster con artistas y fans se remontan a tres décadas atrás. Pearl Jam apuntó contra la empresa en 1994, años antes de la fusión con Live Nation, aunque el Departamento de Justicia finalmente decidió no presentar una demanda. Live Nation ha mantenido que son los artistas y los equipos los que fijan los precios y deciden cómo se venden las entradas. Marriott afirmó que Live Nation era el mayor patrocinador mundial de artistas musicales, ya que en 2025 permitirá a 159 millones de personas ver a 11 000 artistas en 55 000 conciertos. Afirmó que el Gobierno ha exagerado las ganancias de las empresas, afirmando, por ejemplo, que Ticketmaster se embolsa 7 dólares por entrada, cuando en realidad obtiene 5 dólares y, tras descontar los gastos, le quedan menos de 2 dólares. Live Nation y Ticketmaster, dijo, «se dedican a llevar alegría a la vida de las personas».