Estreno en La Abadía
'Rompientes': la felicidad interrumpida
La literatura de Paul Verrept llega por primera vez a España en un doble monólogo que pone en contraste la inquietud vital de una pareja europea acomodada y la de los inmigrantes que pierden la vida en el mar
Con el manifiesto deseo expresado por su director artístico, Juan Mayorga, de “prestar atención y poner en valor la dramaturgia europea contemporánea”, el Teatro de La Abadía coproduce junto a La Zona el primer montaje en España del dramaturgo y narrador belga Paul Verrept. Se trata de ‘Rompientes’, un díptico compuesto por dos monólogos, titulados ‘Pleamar’ y ‘La huida’, que empezaron a dialogar después de que el primero fuera concebido de manera autónoma, tal y como explica el director del espectáculo José María Esbec: “Es una obra muy narrativa, pero de gran poeticidad, que habla de la otredad y la empatía. ‘Pleamar’ tiene como tema central la pareja y fue escrito en 2017; después Verrept sintió que la obra estaba incompleta y añadió ‘La huida’, que aporta otro punto de vista e introduce el tema de la inmigración”.
En efecto, de acuerdo con la sinopsis, son los cuerpos sin vida de varios inmigrantes que el mar ha arrastrado hasta la orilla, en las inmediaciones de la casa en la que vive la pareja protagonista, el elemento que sirve como conector y, a la vez, como fuente de conflicto de ambos monólogos. “El tema de los refugiados es muy importante en mi escritura -señala el propio Verrept, que está presente en Madrid para ver el estreno-. Me doy cuenta de que muchas veces esos refugiados aportan soluciones y miradas sobre el mundo que no surgirían de nadie más. En este caso, no sabría decir si la obra va de una pareja enamorada cuya vida se ve afectada por la llegada de los refugiados muertos o si va sobre la inmigración y sobre cómo incide en este fenómeno social la visión de una pareja cualquiera enamorada y acomodada”.
La reacción ante el sufrimiento ajeno, la responsabilidad individual, la incomodidad moral… o la relación entre la vida privada y los grandes conflictos sociales de la actualidad son temas que emanan de una obra cuya primera parte está de principio a fin puesta en boca de la mujer -interpretada por Rebeca Hernando- y cuya segunda parte recae íntegramente en el hombre, al que da vida Fernando Guallar. “Es un texto complejo y extenso, muy poético, que, no obstante, para nuestra sorpresa, ha ido revelándose con una enorme autenticidad a medida que hemos ido trabajando con él -advierte Hernando-. Se ha ido haciendo cada vez más nítido y más fácil de encarnar”.