
Polémica
El polémico penalti de VAR que ha dado el gol de Osasuna contra el Real Madrid
El equipo de Lisci se ha adelantado en el partido de LaLiga en El Sadar porque el videoarbitraje ayudó a cambiar la decisión del árbitro

Un penalti polémico señalado gracias al VAR y marcado por Budimir ha adelantado a Osasuna contra el Real Madrid en el partido de LaLiga.
La jugada que ha partido el encuentro en dos ha llegado en torno al minuto 33 de partido. Budimir cayó dentro del área en una acción dividida entre Asencio y Courtois. El delantero croata se fue al suelo y el colegiado, Quintero González, no dudó: tarjeta amarilla por simulación. Budimir, desesperado con el árbitro, protestó con vehemencia la decisión. Parecía que el asunto quedaba ahí, con el delantero amonestado y el Real Madrid de salida con el balón.
Aviso del VAR al árbitro
Pero el VAR tenía otra lectura. Quintero González fue llamado al monitor para revisar la acción. Lo que vio en la pantalla le hizo cambiar por completo su criterio. El árbitro andaluz dio marcha atrás en su decisión inicial, anuló la amarilla a Budimir y señaló el punto de penalti para Osasuna. La decisión no quedó ahí. Courtois, que había protagonizado la acción junto a Asencio en el área, recibió la tarjeta amarilla que antes había visto el delantero croata. El portero belga, que hasta ese momento había sido el gran muro blanco de la tarde con paradas de enorme mérito, pasaba de héroe a señalado en cuestión de segundos.
La secuencia completa resultó difícil de digerir para el Real Madrid. Primero la sensación de haber esquivado el penalti, después la revisión, y finalmente la imagen de Courtois con el cartón amarillo en la mano y el punto de penalti señalado. En El Sadar, el ambiente estalló. Las mismas gradas que habían rugido cuando Budimir estrelló un cabezazo en el poste minutos antes, que habían clamado cuando Courtois rozó con las yemas otro remate del croata en una de sus paradas milagrosas de la tarde, encontraban ahora el premio que el partido les había negado hasta ese momento.
Budimir, el mismo que había sido amonestado por simulación y que segundos después veía cómo el árbitro le retiraba la tarjeta, se hizo cargo del lanzamiento. El croata afrontó el penalti con la tranquilidad del hombre que lleva toda la tarde buscando el gol y que sabe que esta vez no hay vuelta atrás. Batió a Courtois y puso el 1-0 en el marcador.
Partido igualado
La polémica estaba servida. No tanto por el penalti en sí, que la revisión del VAR terminó por avalar, sino por la gestión arbitral de la jugada en su conjunto. Quintero González interpretó en directo que Budimir había simulado, lo amonestó con convicción y solo el monitor le hizo reconsiderar una decisión que había tomado con aparente seguridad. El proceso, con su ida y vuelta, su amarilla anulada y su tarjeta trasladada al portero contrario, dejó una imagen de confusión.
El partido, hasta ese momento, había sido una historia de ocasiones rojillas y milagros blancos. Osasuna había generado peligro con insistencia desde los primeros compases. Budimir había avisado con un zurdazo con rosca desde fuera del área, había ganado un cabezazo a Alaba para mandarlo alto, y había golpeado con fuerza al poste en el minuto 27 con un remate cruzado que superó la estirada de Courtois. El belga, por su parte, había respondido a cada amenaza con una intervención de mérito: un paradón para evitar un autogol de Carreras en un centro de Rubén García con mucha rosca, y otra parada felina ante otro cabezazo de Budimir que parecía gol cantado.
El Real Madrid, por su parte, había planteado el partido con un bloque compacto y ordenado, replegado en torno a un 4-4-2 en bloque medio-bajo con Vinicius y Mbappé listos para salir en transición. Arbeloa había apostado por la solidez defensiva y la velocidad de sus extremos para hacer daño. Mbappé había buscado su primer disparo desde el borde del área en el minuto 30, topándose con la buena reacción de Sergio Herrera. Alaba había probado con un zurdazo lejano que se marchó cerca del larguero. Y Asencio había desperdiciado un cabezazo libre de marca en un centro de falta de Arda Güler, aunque la jugada quedó anulada por fuera de juego.
Nada de eso había roto el equilibrio del marcador. Lo hizo el VAR, con su llamada a Quintero González, con la revisión, con la amarilla trasladada de Budimir a Courtois, y con Budimir encarando el punto de penalti.
✕
Accede a tu cuenta para comentar


