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Polémica

¿Puede el Real Madrid impugnar el partido contra Osasuna por lo que hizo el árbitro en el último gol?

El colegiado Quintero González, un minuto después de señalar fuera de juego, indicó que el Real Madrid pusiese el balón en juego. Pero, después, volvió a parar el partido y señaló gol

CA Osasuna - Real Madrid Jesus DigesEFE

El Real Madrid juega mañana contra el Benfica en la Champions sin haber olvidado la derrota contra Osasuna y el modo en que se desarrolló el partido de LaLiga, con ese gol en contra en el último minuto, que puede tener más miga de lo que parece. Porque una vez que el árbitro señaló fuera de juego, el juego se paró y, un minuto después, dio la orden para que el Real Madrid sacara. Pero después, volvió a parar el juego y con ayuda de la sala del VAR, cambió la decisión a gol de Osasuna. La pregunta es: ¿es eso legal? La acción, que tuvo como protagonista al colegiado Quintero González, ha abierto un debate reglamentario que va más allá del resultado del encuentro entre Osasuna y Real Madrid y que se centra en el procedimiento seguido durante la revisión.

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Decisión polémica

El punto controvertido se sitúa precisamente en ese reinicio previo al cambio de decisión. Según Archivovar el protocolo establece que, tras reanudarse el juego, no puede modificarse la decisión arbitral salvo en determinadas excepciones muy concretas. Entre esas excepciones se encuentran casos como una identidad equivocada en una sanción disciplinaria o situaciones de conducta violenta que no hubieran sido detectadas previamente. Tanto el reglamento de la IFAB como el propio protocolo VAR respaldan ese principio general de irreversibilidad tras la reanudación, lo que convierte la secuencia del partido en objeto de análisis técnico. La cuestión central no es si la acción era o no fuera de juego, sino si el procedimiento seguido se ajustó a las normas establecidas para la utilización del videoarbitraje.

La comunicación, decisiva

Todo depende de la comunicación entre la sala VAR y el árbitro principal en el terreno de juego, explica Archivovar. La primera hipótesis plantea que desde la cabina se comunicara un “check over”, expresión que indica que la revisión ha terminado y que la decisión inicial queda confirmada. Si se produjo ese mensaje y posteriormente se rectificó la decisión, se habría vulnerado el protocolo establecido, porque el juego ya se había reanudado con una resolución considerada definitiva. En ese caso existiría una negligencia técnica en el procedimiento, un aspecto relevante porque el reglamento diferencia entre errores de interpretación arbitral y fallos en la aplicación del protocolo. La posibilidad de que se confirmara la decisión inicial antes de cambiarla constituye el escenario que alimenta el debate jurídico sobre el encuentro.

Si se confirmara esa vulneración del protocolo, el Real Madrid podría estudiar una impugnación del partido. Esa eventual impugnación no se basaría en un error arbitral de apreciación, que forma parte del juego y no suele ser recurrible, sino en el quebrantamiento de un procedimiento reglamentario obligatorio. Es lo que Kylian Mbappé le hace saber al colegiado al acabar la jugada.

La otra posibilidad

La segunda hipótesis, sin embargo, plantea un escenario distinto: un error de comprensión en la comunicación entre el árbitro y la sala VAR. Puede que el VAR indicara correctamente que el gol era válido y que el árbitro interpretara de forma equivocada un mensaje ambiguo como una confirmación de la decisión inicial. Si no hubo cierre formal del chequeo, el árbitro podía detener el juego y corregir la decisión sin vulnerar el protocolo, lo que dejaría la actuación dentro de la legalidad procedimental. En la imagen, el árbitro habla de confusión.

En ese supuesto no habría infracción reglamentaria, sino una confusión operativa que se resolvió antes de que el proceso quedara formalmente cerrado. El matiz resulta determinante porque define si la actuación es impugnable o simplemente discutible desde el punto de vista arbitral. La diferencia entre ambos escenarios depende de un elemento clave: si existió o no un “check over” formal antes del reinicio del juego.