Copa del Rey
Unai Marrero, un portero detrás de una máscara
El guardameta de la Copa, héroe en la eliminatoria contra Osasuna, reaparece en la portería de la Real Sociedad tras una fractura de pómulo
«Unai va a jugar. Tiene cero limitaciones con la máscara, está haciéndolo muy bien en los entrenamientos, tiene energía y está preparado», dice Rino Matarazzo, el entrenador de la Real Sociedad, antes de enfrentarse al Athletic en la vuelta de las semifinales de la Copa del Rey. Unai es Unai Marrero, el guardameta suplente en la Liga y titular en la Copa, aunque una lesión le impidió jugar en la ida en Bilbao y la eliminatoria anterior frente al Alavés.
Marrero sufrió una fractura en el pómulo durante un entrenamiento a finales de enero y por eso tiene que jugar con máscara. Algo que ya utiliza en los entrenamientos y que no le impedirá regresar al césped de Anoeta.
Sergio Francisco comenzó la temporada confiando en él la portería de la Copa para jugar contra el Negreira y contra el Reus. Nada cambió para él cuando Ansotegi, el técnico del filial, asumió el cargo de manera interina en la eliminatoria contra el Eldense. Y tampoco con Matarazzo.
La primera eliminatoria que dirigió el técnico estadounidense, contra Osasuna, fue también la del éxtasis de Unai Marrero. La Real pasó por penaltis y el guardameta detuvo dos de ellos. «Te tienes que preparar mentalmente cuando hay una tanda de penaltis y confiar en ti mismo. Siempre se estudia, luego ya depende del tirador, pero estaba tranquilo porque sé de mis cualidades y dónde soy fuerte. Lo que depende de mí lo he hecho bien y estoy contento», aseguraba después de detener los lanzamientos de Moncayola y de Catena. El portero realista reconocía estar en su «salsa» en los instantes de tensión de la tanda. «Me gusta la marcha y me crezco en esos momentos», aseguraba.
Después llegó la celebración con la afición, en la que a Marrero se le saltaban las lágrimas. Algo que Matarazzo, en el fondo, podía intuir por su manera de ser. «Es un portero diferente», dijo de él el entrenador de la Real al darle la titularidad en la Copa ante Osasuna. «Es explosivo, emocional y con la capacidad de hacer grandes paradas», añadía.
Todo eso lo demostró en la última eliminatoria que jugó y ahora tiene ganas de demostrarlo ante el Athletic para convertir la vuelta de las semifinales en la previa de la final de la Copa del Rey. Aunque lo tenga que hacer tapado con una máscara.