Pensiones

Las cotizaciones a la Seguridad Social solo cubren el 72% del gasto en pensiones y prestaciones contributivas

El Estado transfirió cerca de 53.000 millones en 2025 para tapar el agujero

Javier Gil, investigador del CSIC: “El problema de los jóvenes no es con los jubilados, sino con..."
Javier Gil, investigador del CSIC: “El problema de los jóvenes no es con los jubilados, sino con..."Unsplash

A pesar de que el Gobierno sigue empeñado en la falsa ilusión de seguir rellenando con impuestos a empresas y trabajadores el Fondo de Reserva, la llamada «hucha de las pensiones» que ronda ya los 14.000 millones de euros, lo cierto es que esta se construye sobre los números rojos de la Seguridad Social.

El agujero de la Seguridad Social se amplió en 2025 en 7.387 millones, equivalentes al 0,4% del PIB. Es cierto que se trata de su nivel más bajo desde 2011, frente a los 9.834 millones de euros de saldo negativo obtenidos en la misma fecha del año 2024.

Sin embargo, el desajuste del sistema contributivo es mayor. A lo largo de 2025 los ingresos por cotizaciones a la Seguridad Social registraron un incremento del 6,9% interanual, alcanzando los 176.918 millones de euros, una cifra que representa un 10,5% respecto al PIB.

Los ingresos correspondientes al Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI), en vigor desde el 1 de enero de 2023, registraron un incremento interanual del 33%, hasta situarse en los 4.935 millones de euros que nutren el Fondo de Reserva de la Seguridad Social.

La subida de los ingresos por cotizaciones se vio impulsada por la evolución de las cotizaciones de ocupados, que experimentan un incremento interanual del 6,9%, hasta alcanzar los 167.042 millones, mientras que las cotizaciones de desempleados se cifraron en 9.876 millones de euros, un 6,2% más.

Con cargo a esos 176.918 millones de euros hubo que abonar 189.598 millones de euros en pensiones contributivas en 2025 (una brecha de 12.680 millones) y 18.413 millones por Incapacidad Temporal. A esto hay que sumar, el paro, maternidad y paternidad, y otras prestaciones a familias e instituciones: en total 225.351 millones. En definitiva, las cotizaciones solo cubren ya el 72.6% del gasto de la Seguridad Social en pensiones y prestaciones contributivas.

Que los números no cuadran lo demuestra que las transferencias recibidas por la Seguridad Social ascendieron a 52.990 millones de euros, lo que supone un repunte del 10,1%. La partida más significativa corresponde a las transferencias recibidas del Estado y Organismos Autónomos que suma un total de 47.815 millones, un avance del 11%.

El incremento tiene su origen, fundamentalmente, en una mayor percepción de fondos para garantizar el cumplimiento de la Recomendación Primera del Pacto de Toledo (2.372 millones más), para financiar el Ingreso Mínimo Vital (1.224 millones más) y para financiar los complementos por mínimos de pensiones (804 millones más).

El déficit general del sistema –esos 7.387 millones– surge de la diferencia entre los ingresos (232.782 millones, un incremento del 7,8%), frente a los gastos (240.169 millones, que crecen en un 6,5% interanual).

La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, aseguró al término del Consejo de Ministros que este 0,4% del déficit en relación al PIB supone una rebaja de 1,3 puntos respecto a 2016, cuando se registró el mayor déficit, que alcanzó el 1,7% del PIB. Asimismo, Saiz indicó que estos datos se basan en el «récord» de afiliación de 21,9 millones de personas –algo más que discutible por la cantidad de cotizantes duplicados y del pluriempleo, unos 900.000 trabajadores–.