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Semana Santa

Estas son las rutas aéreas con más retrasos para la Semana Santa de 2026

Un análisis de AirAdvisor muestra los desplazamientos con mayor probabilidad de sufrir retrasos de más de una hora

Los aeropuertos españoles afrontan la Semana Santa con dos huelgas de handling Jesús Hellín EUROPAPRESS

Llega la Semana Santa y miles de ciudadanos optan por aprovechar estos días para marcharse de vacaciones. Es por ello que los aeropuertos ya se preparan para acoger a multitud de pasajeros que tienen previsto coger un vuelo a nivel nacional o internacional.

Sin embargo, la gran concentración de personas puede provocar retrasos. En este sentido, la probabilidad de sufrir un retraso en Semana Santa no es la misma en todas las rutas. Aunque el balance general en España es relativamente estable durante estas fechas, algunas conexiones concretas concentran niveles de incidencia muy por encima de la media nacional, tal y como explica un nuevo análisis de AirAdvisor.

El estudio, elaborado a partir de datos de vuelos del periodo equivalente de Semana Santa de 2025, entre el 13 y el 21 de abril, apunta a una red aérea que, a simple vista, se comporta de forma estable. Sin embargo, esa imagen general esconde focos de presión muy localizados en determinadas rutas.

Aunque el volumen general de incidencias durante esos días fue limitado, los datos muestran que la disrupción se concentró de forma muy desigual en determinadas conexiones. Mientras algunas rutas mantuvieron niveles bajos de retraso, otras registraron tasas varias veces superiores a la media nacional.

Las rutas regionales, entre las más afectadas

Las rutas nacionales con menos frecuencias y menos margen para reaccionar fueron algunas de las que antes mostraron problemas. La conexión Madrid-A Coruña registró una tasa de retrasos del 6,23% durante la Semana Santa analizada, más de cuatro veces por encima de la media nacional, lo que la situó entre las rutas domésticas con más incidencias. En este tipo de trayectos, cuando surge un problema, suele ser más difícil recuperar la normalidad, ya que hay menos alternativas y menos capacidad para absorber retrasos.

Por su parte, la ruta Madrid-Barcelona, la más transitada de España, se mantuvo en niveles relativamente bajos de incidencia: solo el 1,28 % de los vuelos sufrió retrasos de más de 60 minutos. No obstante, cuando se produjeron, fueron especialmente largos: la demora media alcanzó los 126 minutos, claramente por encima de la media nacional de Semana Santa, situada en 104,7 minutos.

Es decir, en las rutas con más frecuencias los retrasos son menos habituales, pero cuando la operativa se complica, el impacto suele ser mayor.

Las conexiones con Portugal también destacan por su nivel de incidencia

Las rutas entre España y Portugal fueron otras de las más afectadas durante esos días. Entre ellas destacan:

  • Málaga-Lisboa: 15,28 % de retrasos (11 de 72 vuelos)
  • Valencia-Lisboa: 7,22 % (7 de 97)
  • Barcelona-Lisboa: 6,14 % (17 de 277)

Si se comparan con la media nacional de Semana Santa, del 1,56 %, estas rutas llegaron a registrar niveles de retraso entre cuatro y diez veces superiores.

Los retrasos se van acumulando a lo largo del día

El análisis también muestra que las incidencias tienden a concentrarse a medida que avanza la jornada. Más del 60 % de los retrasos prolongados se produjo después de la primera franja de salidas de la mañana, lo que apunta a un efecto arrastre: cuando empiezan los problemas a primera hora, acaban trasladándose al resto del día a medida que se ajustan las rotaciones de los aviones y aumenta la presión en los aeropuertos.

Qué puede pasar en Semana Santa de 2026

Teniendo en cuenta estas cifras, y con la previsión de millones de desplazamientos en España en las próximas semanas, es probable que este año vuelvan a repetirse patrones similares.

A esto se suma la presión derivada de los paros convocados por personal de asistencia en tierra de Groundforce y Menzies en varios aeropuertos españoles, aunque algunas de las primeras jornadas previstas se suspendieron mientras continúan las negociaciones. Aun así, la convocatoria afecta a fechas clave y a aeropuertos como Madrid, Barcelona, Málaga, Palma de Mallorca y Alicante.

Además, el despliegue del sistema europeo de Entradas y Salidas (EES) seguirá aumentando la presión en los controles fronterizos de pasajeros no Schengen. La implantación progresiva ya está en marcha y la entrada plena del sistema está prevista para el 10 de abril de 2026.

En conjunto, estos factores podrían agravar las incidencias en rutas que ya han mostrado una mayor exposición, especialmente las conexiones regionales y algunos trayectos entre España y Portugal.

"En periodos vacacionales como Semana Santa, la disrupción no se reparte por igual en toda la red", señala Anton Radchenko, CEO de AirAdvisor. "Lo que vemos es que la presión se concentra en determinadas rutas, sobre todo en aquellas con menos margen operativo. Y una vez aparecen los primeros retrasos, tienden a acumularse a lo largo del día, especialmente cuando las operaciones en tierra están bajo presión", concluye.

Qué hacer si tu vuelo se retrasa

En caso de que tu vuelo se retrase, AirAdvisor recomienda seguir estos pasos:

  • Comprobar si tienen derecho a compensación: según el Reglamento EU261, los pasajeros pueden tener derecho a una indemnización de hasta 600 € en casos de retrasos importantes, cancelaciones o denegación de embarque.
  • Pedir asistencia en el aeropuerto: en función de la duración del retraso, la aerolínea debe facilitar comida y bebida, alojamiento si es necesario, y también opciones de transporte alternativo o reubicación.
  • Guardar toda la documentación: tarjetas de embarque, confirmaciones de reserva, avisos del retraso y recibos de cualquier gasto pueden ser clave a la hora de reclamar.
  • No aceptar vales sin revisar antes las condiciones: algunas alternativas ofrecidas por la aerolínea pueden afectar al derecho a recibir una compensación económica, por lo que conviene comprobar bien qué se está aceptando.
  • Presentar la reclamación cuanto antes: iniciar el proceso poco después del viaje puede facilitar la gestión y mejorar las opciones de éxito.