Bolsa

El Ibex 35 se hunde por la guerra en Oriente Medio

Solaria ha encabezado las pérdidas con un desplome superior al 13%, con descensos también para Acciona y Acciona Energía

MADRID (ESPAÑA), 03/03/2026.- Vista general del parqué de la Bolsa este martes que amplía las pérdidas de la apertura y tras casi una hora de negociación cae el 3,56 %, con lo que pierde el nivel de los 17.300 puntos, y borra todas las ganancias que había acumulado durante este año. EFE/ Altea Tejido
La Bolsa española amplía la caída al 3,56 % y entra en pérdidas anualesAltea TejidoAgencia EFE

Los mercados han afrontado hoy una jornada de fuerte tensión, de esas que marcan un antes y un después en el corto plazo. El recrudecimiento del conflicto en Oriente Medio entre Estados Unidos e Israel frente a Irán ha desencadenado un fuerte ajuste en los activos financieros a nivel global. Si a comienzos de semana ya se había puesto en precio parte de la incertidumbre acumulada durante el fin de semana, la sesión de hoy ha elevado el tono: las caídas se han ampliado y las ventas se han extendido prácticamente sin distinción entre sectores.

Client Challenge

El Ibex 35 ha vuelto a situarse entre los índices más castigados, con descensos cercanos al 5%. Dentro del selectivo, solo Repsol ha logrado esquivar el rojo con avances ligeramente superiores al 1%, apoyada en el repunte del crudo.

En el lado opuesto, Solaria ha encabezado las pérdidas con un desplome superior al 13%, con descensos también para Acciona y Acciona Energía. Las renovables han sufrido una fuerte reducción de posiciones, en parte por la necesidad de los inversores de rebajar exposición al riesgo y también tras las intensas subidas registradas la semana anterior. El sector bancario ha vuelto a retroceder con contundencia ante el temor de un menor dinamismo en la demanda de crédito, en un entorno en el que consumidores y empresas podrían optar por contener el apalancamiento. Las acereras, como Acerinox y ArcelorMittal, también han acusado el golpe, ya que las posibles disrupciones en el comercio global y el encarecimiento energético amenazan las expectativas positivas que habían despertado los aranceles en el sector.

La debilidad no ha sido exclusiva de España. En Asia, el Nikkei 225 ha cedido más de un 3% y el Kospi se ha desplomado por encima del 7%. En Europa, las caídas han rondado el 3% en la mayoría de plazas, con especial presión sobre el DAX alemán. En Estados Unidos, la apertura en Wall Street ha mantenido el tono negativo, con retrocesos superiores al 1%.

Más allá de la renta variable, también se ha observado tensión en la deuda pública. Las rentabilidades soberanas han repuntado en gran parte de las economías desarrolladas, reflejo de ventas en el mercado de bonos. Aunque el eventual impacto inflacionario pudiera ser transitorio, el temor a un encarecimiento energético prolongado pesa sobre el ánimo inversor, que opta por incrementar liquidez en lugar de rotar hacia activos defensivos tradicionales. Solo las letras alemanas a tres y seis meses han mostrado mayor estabilidad, en una sesión que evidencia que pocos activos han quedado al margen de la presión vendedora.

El trasfondo geopolítico continúa deteriorándose. La embajada estadounidense en Arabia Saudí ha advertido de un posible ataque inminente en Dhahran, donde se ubica la sede de Saudi Aramco. Al mismo tiempo, Israel intensifica sus operaciones en Teherán y refuerza posiciones estratégicas en el Líbano. La ampliación del conflicto incrementa la incertidumbre y refuerza la cautela de los inversores.

En el plano energético, el petróleo vuelve a ocupar el centro del escenario. El Brent Crude se aproxima a los 85 dólares por barril, en un contexto de tensión persistente en el estrecho de Ormuz. Mientras persista el riesgo de interrupciones en esta vía clave para el suministro mundial, tanto el crudo como el gas y sus derivados podrían seguir mostrando fuertes movimientos al alza, con el consiguiente impacto sobre la economía global.

Ni siquiera el oro ha logrado hoy desempeñar plenamente su papel defensivo, al registrar descensos cercanos al 5%, si bien podría recuperar protagonismo si la incertidumbre se prolonga. Por su parte, el dólar ha ganado terreno, en un movimiento que sugiere que los inversores priorizan su condición de activo líquido pese a las preocupaciones previas relacionadas con el elevado endeudamiento y el déficit fiscal estadounidense.

En conjunto, la sesión deja un mensaje claro: la incertidumbre geopolítica domina el mercado y, en este contexto, la preservación de capital se impone como prioridad.

Javier Cabrera

Analista de meracdos