
Energía
La mejora de su actividad y el final del impuesto a las energéticas propulsan el beneficio de Moeve a 341 millones, casi cuatro veces más
La energética da luz verde a inversión de más de 1.000 millones para arrancar su megaproyecto de hidrógeno verde

La mejora en los márgenes de refino y el final del impuesto extraordinario a las energéticas propulsaron el beneficio de Moeve en 2025. La compañía energética logró un beneficio neto de 341 millones de euros, un 270% más que en 2024, según ha informado hoy. El beneficio neto ajustado del grupo, que mide específicamente el desempeño de los negocios, ascendió a 686 millones de euros, lo que representa un incremento del 54% con respecto a los 444 millones de euros del ejercicio anterior.
La energética propiedad de Mubadala, fondo soberano de Abu Dabi, y de la firma de inversión estadounidense Carlyle logró un resultado bruto de explotación (Ebitda) ajustado de 1.685 millones de euros, un 9% menos que los 1.852 millones de euros de 2024, manteniendo un rendimiento financiero y operativo estable a lo largo del ejercicio, según ha detallado.
Las inversiones del grupo ascendieron a 1.151 millones de euros, de los cuales un 55% fue destinado a proyectos de transición energética, principalmente en España, donde ya ha completado más del 50% de la construcción de la nueva planta de biocombustibles de segunda generación de Huelva, que producirá combustible sostenible para aviación (SAF) y diésel renovable (HVO). Moeve acaba de dar además el pistolazo de salida definitivo al Valle Andaluz, uno de los mayores y más ambiciosos proyectos de hidrógeno verde de Europa, al aprobar su consejo de administración la decisión final de inversión (FID) para poner en marcha su primera fase. La fase inicial del desarrollo proyecto, denominada Proyecto Onuba, supondrá una inversión de más de 1.000 millones de euros, para construir un electrolizador de 300 megavatios (MW) junto con nueva generación solar y eólica.
El flujo de caja de operaciones de Moeve en 2025 se situó en los 1.514 millones de euros, lo que refleja, según ha asegurado, una buena capacidad de conversión de efectivo a lo largo del periodo. La deuda neta cerró en los 2.362 millones de euros, en línea con 2024, lo que se traduce en un ratio de deuda neta/Ebitda de 1,6 veces.
La posición de liquidez de la energética era de 5.493 millones de euros a finales de 2025, cubriendo los vencimientos de deuda hasta finales de 2030 y proporcionando una base sólida para ejecutar su estrategia de transformación.
Áreas
Por áreas de negocio, Energía mantuvo "prácticamente estable" su ebitda ajustado, en 1.400 millones de euros, con unos márgenes de refino de 7,9 dólares por barril de media (frente a los 7 dólares de 2024) y una tasa de utilización de refino del 90% (92% en 2024), lo que refleja "el impacto del apagón de abril en España", según explica la empresa.
Por su parte, Química se anotó un ebitda ajustado de 181 millones, un 29% menos que el año anterior, con unas ventas de productos ligeramente inferiores a las del año anterior, de 2.245.000 toneladas, debido al cierre de algunos clientes que afectó a la demanda de productos, junto con un exceso generalizado de oferta en el mercado.
La división de Exploración y Producción también vio caer su ebitda ajustado hasta los 259 millones de euros, debido a la bajada del precio del crudo y a las menores ventas y producción relacionadas con la venta de activos en 2024.
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