Cambio de posiciones en el tablero energético español. Nigeria se convirtió en enero en el principal proveedor de crudo a España, desbancando a Estados Unidos y confirmando el creciente peso de África en la cesta energética nacional.
No es la primera vez que lo logra en un mes concreto, pero sí supone un nuevo síntoma del rediseño de flujos en un contexto internacional marcado por la volatilidad y la tensión geopolítica.
Según los últimos datos publicados por la Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos (Cores), España importó en enero 5.061 kilotoneladas (kt) de crudo, lo que supone una caída interanual del 2,3%. Sin embargo, detrás de ese ligero retroceso global se esconde una fuerte reconfiguración por países.
Nigeria encabezó el ranking con 808 kt, equivalentes al 16% del total, tras disparar sus entregas un 153,6% respecto a enero de 2025. Por detrás se situaron Estados Unidos, con 612 kt(12,1% del total), que redujo sus suministros un 18,2%, y México, con 487 kt (9,6%), que los recortó un 34,7%.
El liderazgo nigeriano refuerza además la posición de África como gran grifo energético de España.
Por áreas geográficas, el continente fue en enero la principal zona de abastecimiento, con el 40,2% del total y un crecimiento del 35% interanual. Le siguieron América del Norte, con el 30,6% (-11,1%); Oriente Medio, que repuntó con fuerza (+77,6%) pero representa el 12,8%; América Central y del Sur, que se desplomó un 53%; y Europa y Euroasia, con apenas el 4,7%.
El peso de la OPEP también gana terreno. Las importaciones procedentes de países miembros del cartel aumentaron un 19,2% interanual y ya representan el 44,8% del total. Dentro del grupo, solo crecieron con fuerza Nigeria (+153,6%) y Libia (+76,7%). En cambio, las compras a países no OPEP retrocedieron un 14,8%, aunque todavía suponen el 55,2% del conjunto.
En total, España importó en enero 33 tipos de crudo originarios de 18 países distintos, reflejo de la diversificación que practican las refinerías españolas para adaptarse a un mercado cada vez más inestable.
Que Nigeria vuelva a encabezar el ranking mensual confirma que el eje atlántico gana peso frente a otros orígenes tradicionales. El mapa energético español no está quieto: se mueve al ritmo de los precios, de la geopolítica y de la necesidad de asegurar suministro en un entorno global cada vez más imprevisible.