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Renta 2025: el error que miles de padres separados siguen cometiendo al hacer la declaración conjunta con hijos
En la campaña de este año Hacienda prevé la presentación de más de 25 millones de declaraciones
La declaración de la Renta es un trámite anual que tienen la obligación de realizar los residentes en España para rendir cuentas con la Agencia Tributaria. En la campaña de este año Hacienda prevé la presentación de más de 25 millones de declaraciones, un 2,1% más que las presentadas el ejercicio anterior.
En situaciones familiares como separaciones o divorcios la gestión de la declaración puede complicarse. La existencia de hijos en común y, especialmente, los regímenes de custodia influyen directamente en cómo debe presentarse la declaración y en qué beneficios fiscales se pueden aplicar. Uno de los principales focos de confusión es la tributación en casos de custodia compartida. Aunque la normativa es clara, muchos contribuyentes desconocen sus implicaciones, lo que puede derivar en errores, sanciones o pérdida de deducciones.
Declaración conjunta: una opción limitada
Uno de los aspectos más relevantes es la posibilidad de hacer la declaración conjunta con los hijos. Este modelo permite sumar los ingresos de la unidad familiar para calcular el impuesto sobre la renta y aplicar ciertas reducciones fiscales, lo que en algunos casos puede resultar ventajoso al reducir el pago de impuestos.
Sin embargo, en situaciones de separación o divorcio, ambos progenitores no pueden acogerse a esta opción. La regla general establece que solo el progenitor con guarda y custodia puede presentar la declaración conjunta. En casos de custodia compartida, cualquiera de los dos puede hacerlo, pero con una condición: el otro deberá declarar de forma individual.
Además, esta elección no puede modificarse una vez finalizado el plazo de presentación, por lo que conviene analizar previamente qué opción resulta más favorable. La tributación conjunta incluye reducciones en la base imponible, como 3.400 euros para matrimonios no separados legalmente o 2.150 euros para unidades monoparentales. Al declarar por internet, el sistema calculará automáticamente la opción más favorable para cada familia.
Errores frecuentes que afectan al resultado
Más allá de la modalidad de declaración, los padres separados suelen cometer una serie de errores habituales que impactan directamente en su factura fiscal.
Uno de los más comunes es pensar que ambos progenitores pueden hacer la declaración conjunta con el mismo hijo. La normativa lo prohíbe: solo uno puede beneficiarse de esta opción, incluso si existe custodia compartida.
También es frecuente aplicar incorrectamente las deducciones por hijos a cargo. Estas no se pueden duplicar y, en casos de custodia compartida, deben repartirse entre ambos progenitores según corresponda.
Otro fallo relevante es no declarar correctamente la pensión alimenticia. Para el progenitor que la abona, estas cantidades tienen un tratamiento fiscal específico, pero deben reflejarse adecuadamente y estar bien documentadas.
Asimismo, olvidar actualizar la situación de custodia ante la Agencia Tributaria puede provocar que no se apliquen correctamente los beneficios fiscales. Cambios en la custodia o en las condiciones personales deben comunicarse para evitar errores.
Desconocer el reparto de los mínimos familiares es otro punto crítico. En situaciones de custodia compartida, ambos progenitores deben acordar cómo distribuirlos, ya que influyen en el cálculo del impuesto.
Por último, presentar la declaración fuera de plazo o no recurrir a asesoramiento profesional en casos complejos puede acarrear recargos, sanciones o un mayor pago de impuestos.
Ante este contexto, la clave está en la planificación y la coordinación entre progenitores. Acordar quién hará la declaración conjunta y cómo se repartirán las deducciones puede evitar conflictos y errores.