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Crisis de la vivienda

Sergio Gutiérrez, analista inmobiliario: "Comprar una vivienda ahora son 7 años de sueldo, en 1980 eran 3 años"

El profesional del sector explica y compara la situación actual con la de décadas pasadas y las posibilidades de una época y otra

Sergio Gutierrez, analista inmobiliario, optimista con el precio de la vivienda después de verano: "Comienzo a ver un punto de inflexión"
Sergio Gutiérrez, analista inmobiliario: "Comprar una vivienda ahora son 7 años de sueldo, en 1980 eran 3 años"La Razón

El mercado de la vivienda en España atraviesa un momento de máximos históricos tras registrar en el primer trimestre de 2026 un incremento interanual del 21,1% en el precio de la vivienda usada, según el índice de Fotocasa. La media nacional supera por primera vez los 3.000 euros por metro cuadrado, lo que significa que un piso de 90 metros cuadrados alcanza un coste cercano a los 271.000 euros. Comunidades como Baleares y Madrid lideran los precios más altos superando los 5.000 euros por metro cuadrado, mientras que las comunidades más bajas sitúan el precio en torno a los 1.350 euros, evidenciando un mercado muy desigual que condiciona las decisiones de compra según la localización.

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La escalada de precios se refleja también a nivel provincial y en las capitales de provincia, donde el 88% de las provincias ha experimentado subidas trimestrales y el 98% incrementos interanuales. Provincias como Navarra, Ciudad Real y Orense han registrado aumentos superiores al 5% en apenas tres meses, mientras que capitales como San Sebastián alcanzan los 7.282 euros por metro cuadrado. Estas cifras ponen de manifiesto un mercado dinámico pero tensionado, en el que la oferta escasa y la fuerte demanda generan una presión constante sobre los precios, afectando la capacidad de los hogares para acceder a una vivienda asequible.

Este contexto ha abierto un debate sobre la accesibilidad a la vivienda y las dificultades que enfrentan los compradores actuales frente a generaciones anteriores. La combinación de precios récord, subida del euríbor y condiciones más estrictas para obtener hipotecas hace que muchos jóvenes y familias sientan que la compra de vivienda es casi un lujo. Sin embargo, algunos ciudadanos reflexionan sobre si antes era más fácil adquirir una vivienda porque existía una cultura del sacrificio mayor y un compromiso más prolongado con la planificación económica, mientras que hoy la percepción es que esos hábitos se han perdido y que la rapidez del mercado dificulta la consolidación de proyectos a largo plazo.

¿Los jóvenes no pueden comprar vivienda por su estilo de vida?

El analista inmobiliario y experto en el mercado de la vivienda, Sergio Gutiérrez, dado a conocer en redes sociales por sus consejos sobre el estado del sector, compara la situación actual con el estado del mercado hace cuarenta años y, además, expone la principal diferencia de la oferta en relación a la crisis de 2008. "Comprar una vivienda ahora supone la mitad de casi siete años de sueldo; en Madrid, incluso doce años de sueldo", comienza explicando el profesional del sector en una de sus últimas publicaciones. De esta manera, los datos expuestos revelan la imposibilidad de muchos trabajadores para combinar la planificación económica con el ahorro y los gastos del día a día.

"Esto es muy alto, especialmente si lo comparamos con los años 80, cuando comprar una vivienda suponía la mitad de unos tres años de sueldo, prácticamente la mitad. Pero es que en los 90 no cambiaba mucho: hablamos de unos cuatro años de sueldo.", comenta. Sin embargo, el principal problema no reside en el precio de compra, sino en la alternativa a la adquisición: el alquiler. "Y sí, en la burbuja nos pusimos a nueve años de sueldo para comprar una vivienda. Lo recuerdo muy bien porque lo sufrí en mi propia piel. Pero es que en la burbuja el alquiler era asequible, y no solo eso, había alquiler disponible", agrega.

Por ende, el problema de la actualidad reside en la inviabilidad de pensar en el largo plazo, pues el capital, en su mayoría, es invertido en el presente. "Hoy los jóvenes no pueden ni pagar un alquiler ni encontrarlo. Acaban compartiendo piso con desconocidos y pagando cantidades enormes de alquiler que no les permitirán comprar nunca", destaca. De esta manera, el experto desmiente, desde su percepción como profesional y en base a las estadísticas mencionadas, que el principal problema de los jóvenes para comprar vivienda sean los posibles excesos de su estilo de vida.

La diferencia de la posibilidad de compra con generaciones anteriores

"Los millennials sí se privaron de viajar, de ir a restaurantes, pero es que en aquella época todo eso tenía un precio desproporcionado", indica. Gutiérrez explica que esta clase de ocio ha cambiado con el paso del tiempo, siendo accesible para prácticamente todos los ciudadanos. "Y sin estudios superiores fueron capaces de comprar una vivienda o media residencia, tener varios hijos y encima ahora cobrar pensiones, en parte subvencionadas también por los impuestos de los que dicen que no se privan de nada", refleja. Por último, explica que tal vez las preferencias hayan cambiado por la posibilidad de las mismas. "Pues para empezar, se privan de comprar casa, de tener hijos y de posiblemente cobrar una buena pensión en su jubilación", concluye.