Comunidad de propietarios
¿Un vecino puede dejar los muebles en el rellano durante una mudanza? Esto dice la Ley de Propiedad Horizontal
Dentro de una comunidad de propietarios existe unas reglas que deben ser respetadas por todos los miembros, sobre todo en las zonas comunes que son competencia de todos
La compraventa de viviendas arrancó el año con 56.776 operaciones en enero de 2026, según los últimos datos disponibles del mercado inmobiliario. Detrás de cada una de esas operaciones hay un proceso que muchas veces pasa desapercibido en las estadísticas pero que forma parte inevitable del cambio de casa. Cada compra o alquiler termina desembocando en una mudanza. De esta manera, muebles, cajas, electrodomésticos y objetos personales deben trasladarse de un lugar a otro en una operación que suele concentrarse en pocas horas y que implica inevitablemente el uso de los espacios comunes del edificio.
Para quienes realizan la mudanza, el proceso suele ser complejo y estresante. Hay que coordinar horarios, transportistas y accesos al edificio mientras se intenta proteger muebles voluminosos y evitar daños. En este contexto, los pasillos, portales o rellanos se convierten durante un tiempo en zonas de tránsito continuo donde se apilan cajas o se dejan momentáneamente sofás y armarios mientras se reorganiza la vivienda. Esa situación, sin embargo, también puede generar molestias para los vecinos, que ven alterado el uso normal de escaleras y zonas comunes, además de tener que convivir con ruido, movimientos constantes y posibles obstáculos en el paso.
En este punto aparece una duda habitual en muchas comunidades de propietarios. ¿Puede un vecino dejar muebles en el rellano durante una mudanza? El marco legal que regula este tipo de situaciones en España es la Ley de Propiedad Horizontal, que establece cómo deben utilizarse los elementos comunes de los edificios y cuáles son las obligaciones de los propietarios cuando comparten espacios con otros vecinos.
El artículo de la Ley que lo cambia todo
La norma no menciona de forma expresa el acto de dejar muebles en un rellano o en un pasillo durante una mudanza. Sin embargo, el artículo 9 de la Ley de Propiedad Horizontal fija un principio general que resulta clave para interpretar estas situaciones. Los propietarios están obligados a respetar las instalaciones generales de la comunidad y a hacer un uso adecuado de los elementos comunes, evitando causar daños o perjuicios al resto de vecinos. Esto implica que esos espacios no pueden utilizarse de manera que bloqueen el paso o dificulten su uso habitual.
Puede haber excepciones con el consentimiento de la comunidad
A partir de ese principio, la interpretación habitual es que las zonas comunes no pueden convertirse en un espacio de almacenamiento privado. Dejar muebles de forma permanente en el rellano o utilizar el pasillo como depósito particular sería incompatible con la obligación de respetar el uso común del edificio. No obstante, durante una mudanza puede existir cierta tolerancia si la ocupación es puntual, dura un tiempo limitado y no impide el tránsito de otros residentes ni provoca desperfectos en el inmueble.
Cuidado con lo esclarecido en los estatutos
El segundo elemento que interviene en este tipo de conflictos aparece en el artículo 6 de la Ley de Propiedad Horizontal. Este precepto permite que cada comunidad apruebe normas internas para regular el uso de las zonas comunes. Gracias a esta posibilidad, muchos edificios establecen reglas específicas sobre mudanzas, horarios o sobre la posibilidad de dejar objetos temporalmente en los rellanos. Por ello, además de la ley general, los vecinos deben consultar los estatutos o normas internas de su comunidad antes de realizar una mudanza para evitar conflictos con el resto de propietarios.