
Defensa
Así son los Chinook, los helicópteros de la Delta Force que vuelan en España
En servicio desde hace más de 60 años, forman parte de las Fuerzas Armadas desde 1972. Hace solo unos días han participado en la misión de transportar a la unidad de élite de que capturó a Maduro

El pasado 3 de enero, recién entrado el 2026, los cielos de Caracas (Venezuela) se llenaron de explosiones y también de helicópteros. Las imágenes captadas por particulares desde sus viviendas mostraban un nutrido grupo de aeronaves volando por encima de la capital. Eran los helicópteros de la Delta Force, una fuerza especial estadounidense que tenía el objetivo de capturar al presidente Nicolás Maduro. Entre los modelos que pudieron observarse estaban los CH-47 Chinook, un helicóptero pesado que lleva más de sesenta años en activo en distintas fuerzas armadas de todo el mundo, incluidas las de España que cuentan con ella desde 1972.
Los helicópteros han sido una de las aeronaves más usadas e icónicas del siglo XX. A pesar de que nacieron antes de la Segunda Guerra Mundial, su papel en esta fue testimonial, si es que se puede calificar de alguna manera. Su gran momento llegó en la Guerra Fría, donde primero en Corea y después en Vietnam se emplearon extensamente brindando una movilidad excepcional a las secciones de infantería. Fue en este último conflicto donde se desarrollaron tanto el famoso Bell UH-1 Iroquois que tantas veces se ve en las películas como el Boeing CH-47 Chinook. Dos aeronaves que acabaron en el Ejército español a principios de la década de 1970.
La comparación entre ambos es absurda, ya que el CH-47 Chinook tiene una configuración totalmente distinta. Mientras el UH-1 tiene un aspecto habitual de un helicóptero –un rotor principal y otro de cola de menor tamaño–, el Chinook destaca por sus dos grandes rotores, el de la parte trasera situado en un plano superior. Así mismo, su peso y capacidad de transporte difieren radicalmente. El Chinook es un aparato mucho más pesado –diez toneladas frente a dos– y con mucha más capacidad de carga. En concreto, y debido a lo pesado de su diseño, fue utilizado para transportar hasta medio centenar de combatientes en sus entrañas, así como para mover cargas pesadas. Por ejemplo, piezas de artillería o vehículos terrestres.
En el Sudeste asiático
Después de haber realizado una excelente labor en el Sudeste asiático, los CH-47 Chinook empezaron a resultar muy atractivos a las fuerzas aéreas de los aliados de Estados Unidos, entre ellos España. El país, todavía bajo la dictadura del general Franco, fue uno de los pilares de la política defensiva estadounidense en el occidente europeo. Habían sido los norteamericanos los primeros en entregar armamento moderno a las fuerzas españolas y para 1970 volaban y se usaban todo tipo de sistemas de este origen que reemplazaron a los vetustos vehículos heredados de la Guerra Civil Española y de la Segunda Guerra Mundial.
Tras el inicio del choque entre Estados Unidos y la URSS, desde España se vio cómo evolucionaba el paradigma militar. De esta observación se llegó a la conclusión de que la infantería debía contar con fuerzas aéreas ligeras, es decir, de helicópteros para su ayuda durante los despliegues y el combate. Así fue como en 1965 se constituyó la Famet (Fuerzas Aeromóviles del Ejército de Tierra), que debería estar integrada por esta clase de aparatos.
Una vez constituida, las autoridades de la Famet buscaron en el mercado distintos modelos que pudieran adoptar para iniciar su empleo operativo. Tras los estudios pertinentes se llegó a decisión de adquirir los ya mencionados CH-47 Chinook de dos grandes rotores. A partir de ahí, tal y como detalla la web especializada Aeronaves Militares Españolas, se compraron a Boeing las primeras unidades en 1972 tras la firma del contrato de venta. Así, y ya con la entrada de la democracia, los Chinook fueron sumando unidades poco a poco. Por ejemplo, en el año 1982 llegaron otros tres ejemplares de la versión «D» y en 1986 otros seis más. En 1989 se toma la decisión que todos los helicópteros versión «C» sean modernizados.
Motores más potentes
Con el paso de los años, España llegó a sumar más de una decena de estos helicópteros pesados. La versión «D» estuvo en servicio durante los noventa y la primera década de los dos mil. Ya en 2015 se tomó la decisión de crear una partida presupuestaria que sirviera para su modernización a la siguiente actualización, que da un salto a la «F». A pesar de este compromiso, no fue hasta el 21 de septiembre de 2018 cuando el Consejo de Ministros aprobó un presupuesto de 819 millones de euros para la tarea señalada. Esta mejora conllevó un control de cabina integrado y motores más potentes, entre otras cosas.
Al haberse aprobado la millonaria partida, los diecisiete helicópteros Chinook españoles fueron transportados a las factorías de Boeing, que se encargaría de mejorar los sistemas hacia la nueva versión. El tiempo de espera entre el envío y la vuelta se estimó en cuatro años. Así, y poco a poco, Boeing fue entregando los helicópteros mejorados a sus propietarios. El primer CH-47F llegó al Puerto de Santander el 25 de noviembre de 2021. El último (el número 17) lo puso Boeing a disposición del Ejército Español el 15 de octubre de 2024, siendo entregado el pasado mes de abril. Ahora mismo la Famet cuenta con 17 helicópteros CH-47F Chinook de última generación que, pese a los años que llevan a la espalda, son un activo crucial para movilidad aérea-terrestre de las unidades peninsulares.
La reciente operación llevada a cabo por la Delta Force en Caracas demuestra la viabilidad de seguir usando CH-47F Chinook en la infiltración de fuerzas especiales. Sin embargo, su papel está constreñido por la capacidad de defensa del enemigo. Parece una obviedad, pero un helicóptero es una aeronave vulnerable al fuego antiaéreo de todo tipo. Por tanto, su empleo, a no ser que sean helicópteros de ataque, debe estar limitado a escenarios en los que esas defensas hayan sido suprimidas previamente. Eso o desplegar a las unidades a bordo lejos del rango de acción de estas armas defensivas.
No obstante, y aparte de este apunte, realmente las fuerzas aéreas y terrestres todavía no disponen de nada que pueda reemplazar a los helicópteros y menos a los Chinook. Por tanto, su utilización en este tipo de operación de ataque y extracción que exigen rapidez está justificada. Queda preguntarse, si tras las acciones estadounidenses en Venezuela, España ha empezado a valorar la posibilidad de adquirir más unidades. Quizá de la versión «G», diseñada específicamente para este tipo de unidades de élite.
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