Tribunales
Estos son los máximos años de prisión que acumulan los delitos de los que se acusa a Errejón tras la segunda denuncia
La denunciante relata relaciones sexuales con penetración y sin consentimiento con el exdirigente de Sumar
Una segunda mujer ha denunciado a Íñigo Errejón por agresión sexual. Según la denuncia, a la que ha podido acceder LA RAZÓN, esta habría tenido lugar unos días después de la que habría sufrido Elisa Mouliaá en octubre de 2021 y por la que está pendiente que se le abra juicio oral.
El escenario más grave posible estima que los delitos que se le atribuyen pueden alcanzar los 19 años de prisión, siempre según el cálculo penal máximo previsto en el Código Penal.
19 años de prisión si se aplicaran todos los agravantes
El delito de agresión sexual con penetración podría conllevar a penas de hasta 15 años de prisión si se aplicaran todos los agravantes posibles y se impusiera el máximo contemplado por la ley.
Lo mismo ocurre con la denuncia que interpuso Mouliaá, en la que pidió 3 años de prisión para el exdirigente de Sumar. Errejón podría enfrentarse a entre uno y cuatro años de cárcel, pero si se tipifica como un delito continuado, la horquilla iría entre dos años y medio y cuatro años de prisión.
Cálculo condicionado por múltiples factores
Este cálculo se trata de algo meramente teórico y condicionado por múltiples variables.
Solo si se impusieran las penas máximas en ambos procedimientos y se apreciaran todas las agravantes, algo que en la práctica no es habitual, Errejón podría enfrentar 19 años de prisión.
"Si gritas, será peor"
La segunda supuesta víctima se trata de una "actriz de reconocida notoriedad pública" y asegura que conoció al que fuera portavoz de Sumar en la boda de una amiga celebrada en La Moraleja y, a propuesta de él, acabaron abandonando juntos el enlace para acudir a una fiesta en la localidad de Móstoles.
Según ella, ambos se encontraban bajo los efectos del alcohol y de sustancias estupefacientes y el expolítico le insistió en que le practicase una felación en el baño de un local. Posteriormente se trasladaron al domicilio del también cofundador de Podemos y durante el trayecto asegura que le introdujo los dedos en la vagina sin su consentimiento. "Manifestó de forma expresa su negativa, diciendo que no quería y tratando de apartarse físicamente, produciéndose un forcejeo", relata la denuncia.
Sin embargo, la mujer asegura que él "persistió en su conducta, intentando penetrarle", pese a la "oposición activa" que afirma haber mostrado en todo momento. En ese contexto, atribuye a Errejón el haberle susurrado al oído frases como "si gritas será peor" o "si te resistes será peor", unas expresiones que, advierte, constituyeron una "intimidación directa y eficaz".
Ya en el interior del apartamento, Errejón manifestó -según esta mujer- su intención de mantener relaciones sexuales con penetración. Ella le indicó que no deseaba mantenerlas sin preservativo, a lo que él, inicialmente, respondió que "no habría penetración". Sin embargo, ella afirma que, de manera sorpresiva y violenta, la sujetó por el cuello, la colocó de espaldas y le penetró por la fuerza, sin su consentimiento.