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Crisis interna

Así opera la red de "espías" en Vox financiada con dinero público

Denuncia de los «purgados». Acusan a Madrid de crear una «stasi» para controlar a los líderes regionales. Antelo (Murcia), entre las víctimas

En 2023, por orden de la cúpula nacional de Vox, desembarcó en la Región de Murcia un emisario que, según distintas fuentes internas, forma parte de «los hombres de negro» del partido. Una suerte de «stasi» para controlar los movimientos del líder regional de turno.

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El nombre del «espía»: Antonio Candel Cano.

Hasta julio de 2024, momento de la ruptura autonómica, ocupó el cargo de jefe de prensa y de acción de gobierno de la Consejería de Interior, Emergencias y Ordenación del Territorio, cartera que dependía del vicepresidente José Ángel Antelo, el último en anotar su nombre en la interminable lista de purgados.

Antes de estar con Antelo, estuvo en Castilla y León, donde trabajó para Juan García-Gallardo con un rol similar: jefe de prensa en la vicepresidencia. Un puesto al que accedió gracias a su valedora: Montserrat Lluis, entonces asesora en el gabinete de Gallardo y más tarde número dos en la secretaría general de la formación. En la actualidad, de hecho, ejerce de emisaria territorial de Kiko Méndez-Monasterio, factótum de Santiago Abascal que maneja los entresijos en el partido sin tener cargo orgánico ni estar siquiera afiliado.

Según testimonios de personas que ocuparon puestos de responsabilidad en las administraciones regionales de la mano de la formación verde, el modus operandi apunta a un fraude de ley en toda regla. «Han creado una red de operadores políticos encargados de vigilar, informar y disciplinar internamente a los cuadros del partido desde posiciones financiadas con fondos públicos», aseguran a LA RAZÓN.

El caso de Candel parece palmario. Al menos, así se desprende de dos informes a los que ha tenido acceso este periódico y que describen cuál era su situación en el equipo de Antelo, que terminó por documentar las quejas para exigir su cese a quienes le impusieron su nombramiento: Ignacio Garriga y Montse Lluis. Una petición que cayó en saco roto.

Primero, porque se disolvieron los gobiernos en julio de 2024 y todos perdieron sus puestos de forma automática. Y segundo, porque Candel mantuvo responsabilidades orgánicas dentro de Vox en la Región de Murcia: nada menos que como coordinador de los ayuntamientos de coalición con el PP. Eso sí, contratado en las Cortes Valencianas como personal eventual en el gabinete de la Presidencia de la Cámara, tal y como figura en la documentación oficial pública.

Distintas fuentes del partido en la Región de Murcia sostienen que el lugar de residencia de Candel es la ciudad Murcia, de donde es oriundo, y que no presta ningún servicio para el legislativo valenciano. Toda su actividad está volcada en dar parte a Bambú (sede nacional) del desempeño de los cargos que tiene en los consistorios murcianos.

Los dos informes de Antelo

Hasta en dos ocasiones, Antelo trasladó a la cúpula de Vox informes detallados con la conducta de Candel en los que aportaba pruebas para acreditar, por ejemplo, sus constantes ausencias en su puesto de trabajo; o el uso indebido de algunos servicios, como el coche oficial del vicepresidente.

Crisis interna en Vox: Abascal valora retirar a José Ángel Antelo como presidente en Murcia Edu BotellaEuropa Press

«Antonio Candel solicitaba al chófer asignado a la figura del Vicepresidente que pasara a recogerle por su domicilio particular. Cuando se detectó este comportamiento se le advirtió verbalmente que no podía hacer este uso de este servicio de forma personal pues era totalmente inapropiado y aun así lo continúo haciendo en varias ocasiones», figura en uno de los documentos.

Además, prosigue en otro punto, pasaba gastos que no venían a cuento. «Fue el propio Consejero de Hacienda, el que nos informó de que había gastos que se estaban cargando a los presupuestos de nuestra Consejería y que estos no cumplían con la normativa».

El caso de Candel, subrayan las fuentes a las que ha tenido acceso este diario, no es el único. Hay más personas dentro de Vox con una posición pintiparada: reciben nómina del erario público cuando, en realidad, prestan un servicio al partido.

Otro nombre al que señalan es Javier García Pérez, que en la presente campaña para las elecciones de Castilla y León aparece al lado de Abascal en la mayoría de actos. Está a sueldo de las Cortes autonómicas y «hace funciones internas» del partido. Desde luego, se deja ver con mucha frecuencia por la sede en Madrid.