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Terrorismo

Salvado por la Guardia Civil cuando era niño, con el tiempo se hizo etarra y asesinó a un ertzaina que militaba en el PNV

Imanol Miner, rescatado en medio de un tiroteo cuando tenía ocho años, activó la bomba que acabó con la vida del agente Iñaki Totorika

Iñaki Totorika Mapadelterror

La siniestra historia de ETA tiene capítulos especialmente llamativos y dramáticos.Entre ellos, se encuentra el del pistolero Imanol Miner. Cuando tenía ocho años, vivía con sus padres, que escondían en su casa va los integrantes del "comando Donosti" que mandaba Jesús María Zabarte, "Garratz" y "Carnicero de Mondragón", cuando fue desarticulado por agentes de la Guardia Civil en 1984, al mando del entonces comandante Rodríguez Galindo. Hubo un intenso tiroreo y los guardias, tras conocer que había dos menores en la casa, se marcaron como prioridad salvar sus vidas, poniendo en riesgo las suyas. Uno de ellos era Imanol, que con el paso del tiempo se hizo etarra y fue arrestado cuando pertenecía al "comando Madrid".

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Hoy se cumplen 25 años del asesinato cometido por este individuo em la persona de un agente de la Ertzaintza. Esta es la historia. Hacia las 21:00 horas del 8 de marzo de 2001, los etarras Jon Zubiaurre y Asier García Justorobaron un

turismo en Hernani. Tras amarrar a su dueño a la verja de una escuela situada en las afueras de esa localidad guipuzcoana, colocaron en el interior del vehículo un artefacto explosivo. Seguidamente trasladaron el coche hasta la plaza Zinkoenea de Hernani y allí lo dejaron cruzado en mitad de una calle entorpeciendo el tráfico.

Con el propósito de atraer la presencia de efectivos de la Policía Autonómica vasca, varios terroristas provocaron un incendio que afectó a un contenedor de residuos y a un coche. En un principio los ertzainas antidisturbios que acudieron al lugar pensaron que se trataba de uno más de los múltiples episodios de actos violentos, conocidos como kale borroka, habituales en las calles del País Vasco. Cuando observaron el vehículo atravesado en medio de la calzada, comprobaron primero

si había sido robado, pero no constaba denuncia alguna. En segundo lugar, sin sospechar la trampa que escondía la situación creada, avisaron a una patrulla de Seguridad Ciudadana de su mismo cuerpo policial. Se personaron en la plaza Zinkoenea dos agentes, entre ellos Iñaki Totorika Vega. Cuando uno de ellos se disponía a llamar a una grúa por la radio del coche patrulla, hacia las 00:40 horas del 9 de marzo, la bomba que albergaba el vehículo fue activada con un mando a distancia por el terrorista Imanol Miner, que se ocultaba en un portal próximo al lugar de los hechos.

La onda expansiva y la metralla causaron heridas de extrema gravedad al policía Totorika, que ingresó cadáver en el hospital Nuestra Señora de Aránzazu de San Sebastián. El otro agente resultó herido de gravedad. Como recogió una sentencia judicial

posteriormente, tardó 320 días en restablecerse, pero le quedaron diversas secuelas físicas además de la imposibilidad absoluta para el desempeño de las actividades habituales de su trabajo.

Pasadas las 1:15 horas de esa madrugada del 9 de marzo, los etarras Zubiaurre y García Justo llamaron a la asociación de ayuda en carretera Detente y Ayuda (DYA) para responsabilizarse del atentado desde una cabina pública de Rentería (Guipúzcoa). En ese momento fueron observados por varios ertzainas de paisano que, al percatarse del nerviosismo de ambos terroristas al paso de un coche policial, procedieron a su arresto. Los otros dos responsables de la acción terrorista, Imanol

Miner y Patxi Xabier Makazaga —que había ordenado el atentado—, fueron detenidos meses después.

En 2003 la sección 4.ª de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional condenó a Asier García Justo, Jon Zubiaurre Aguirre, Imanol Miner Villanueva y Patxi Xabier Makazaga Azurmendi a penas que oscilaron entre 93 y 97 años y 6 meses de prisión para cada uno. El fallo les consideró autores criminalmente responsables del asesinato de Iñaki Totorika y de un delito de tentativa de homicidio terrorista, además de culpables de pertenencia a banda armada y de un delito de detención ilegal, así como de los de estragos, tenencia ilícita de armas, depósito de armas y robo con intimidación. En cuanto a la responsabilidad civil, la sentencia señaló que los condenados debían indemnizar conjunta y solidariamente con 300.000 euros a los herederos de Iñaki Totorika, así como abonar 31.232 euros al agente de la Ertzaintza que resultó herido.

Iñaki Totorika Vega había nacido en Portugalete (Vizcaya) en 1975. Su novia era también ertzaina. Se definía como euskaldun (vascoparlante), nacionalista y pacifista. Había estudiado en la ikastola Gazteleku de Portugalete como sus otros dos hermanos. Estaba afiliado al Partido Nacionalista Vasco (PNV) desde los dieciocho años y también pertenecía al sindicato Unión General de Trabajadores (UGT). Era deportista y muy aficionado a montar en bicicleta. Tanto él como su hermano

mayor, también agente de la Ertzaintza, estaban destinados en la comisaría de Hernani.(Con información de Vidas Rotas)