La "nueva" izquierda
Sumar invita a Podemos: no sobra nadie que no se autoexcluya
Los morados prefieren seguir su propio camino y también recelan del debate abierto por Gabriel Rufián
Sumar vuelve a intentarlo. O, al menos, eso han dicho este sábado sus cuatro patas en el Gobierno. Movimiento Sumar, IU, Más Madrid y los comunes han escenificado su voluntad de repetir alianza en las próximas generales, esta vez bajo un “nuevo proyecto político” que aspira a coser las costuras del espacio a la izquierda del PSOE. Pero sin Yolanda Díaz.
La consigna ha sido clara: unidad. Y, si es posible, ampliada. La invitación está hecha incluso para Podemos, aunque nadie en la sala, que se ha abarrotado, ignora que los morados han optado —por ahora— por seguir su propio camino. Los morados prefieren seguir su propio camino y también recelan del debate abierto por Gabriel Rufián, que quiere listas de unidad para frenar a la derecha.
La encargada de poner palabras a la refundación ha sido Lara Hernández, que ha hablado de “punto de partida” y de la construcción de una “alianza democrática de izquierda” abierta “de par en par”. Un mensaje con destinatario concreto.
“Aquí no sobra nadie que no se autoexcluya”, ha afirmado, en una apelación tan explícita como medida: la unidad no exige uniformidad, sino caminar juntos. Otra cosa es que todos quieran hacerlo.
El acto, sin embargo, ha tenido una ausencia imposible de obviar. La vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, no ha acudido a la puesta de largo del nuevo intento de reagrupamiento. En su lugar, han tomado la palabra Antonio Maíllo, por IU; la ministra Mónica García, como referente de Más Madrid; y el titular de Cultura, Ernest Urtasun, en nombre de los comunes.
Cuatro partidos, un mismo mensaje y una pregunta flotando en el ambiente: si esta vez la suma será suficiente para evitar que la fragmentación vuelva a pasar factura.
El plan para superar el proyecto político de la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, arrancó en octubre del año pasado. Desde entonces se han sucedido las reuniones de los principales dirigentes de estas organizaciones, incluidos los ministros de cada una de ellas, para esbozar las líneas generales de lo que será la izquierda del PSOE de aquí a 2027.
El objetivo es llegar a las urnas con un producto político aceptable para los votantes, que vuelva a ilusionar y a atraer a un electorado al que ven desmovilizado. Estas reuniones, según ha sabido este diario, se vieron sorprendidas por la convocatoria de elecciones en Aragón.
La idea de estos cuatro partidos era lanzar una propuesta política en forma de manifiesto, que se terminó de redactar en diciembre, antes de que acabe el mes de enero. Pero todo se ha retrasado. Las cuatro organizaciones que impulsan esta mutación de la izquierda están de acuerdo en cambiar el nombre de la plataforma.
Algunas fuentes aseguran que Izquierda Unida ha deslizado el nombre de «frente», en un claro guiño a las experiencias de unidad de la izquierda latinoamericana. «Sumar no será la marca con la que el proyecto de unidad concurrirá de nuevo a unas elecciones», zanjan fuentes al tanto de las negociaciones.
La gran duda es saber qué nombre emplearán y cuándo harán efectivo el cambio. También si este afectará o no a la nomenclatura del grupo parlamentario en el Congreso. Hay sectores de la izquierda que aseguran que «apremia el tiempo» y es necesario construir ya una marca «reconocible» para que cuando los españoles voten, sepan a quién hacerlo si su opción es la izquierda.