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Enología

Esta ciudad de Extremadura desafía al clima para producir un cava de tanta calidad como el catalán

Almendralejo, en Badajoz, es la zona productora de cava más alejada de Cataluña y alberga el 5% de los viñedos de la Denominación de Origen, superando un clima semiárido con suelos arcillosos para crear espumosos certificados de alta gama

Almendralejo, con 35.000 habitantes, cuenta con dos museos dedicados a la cultura vinícola Canva

A más de mil kilómetros de la región catalana del Penedès, la ciudad pacense de Almendralejo se ha consolidado como un enclave fundamental para la producción de cava con Denominación de Origen (DO), este núcleo, perteneciente a la comarca de Tierra de Barros, representa aproximadamente el 5% de la superficie total de viñedo inscrita en el Consejo Regulador del Cava, con unas 1.700 hectáreas que ya no pueden ampliarse según la normativa vigente.

Su producción no es una mera anécdota, se trata de un pilar estratégico que incluso abasteció de vino base a bodegas catalanas durante los peores años de sequía, una contribución que llegó a plantear la ampliación de la cuota extremeña.

La historia de este logro se remonta a la década de 1980, de la mano del enólogo Marcelino Díaz González y su equipo, pioneros en elaborar los primeros espumosos extremeños justo antes de la fundación de la DO en 1986, su empeño permitió que los "Viñedos de Almendralejo" fueran reconocidos como una de las cuatro zonas oficiales de producción de cava en España.

Este éxito es aún más notable si se consideran las condiciones climáticas adversas: un terreno arcilloso y semiárido con veranos extremadamente calurosos y vientos tórridos, características que la "ciencia del vino" local ha sabido domar.

Una apuesta consolidada que mira al futuro a través del enoturismo y la cultura

Almendralejo, con 35.000 habitantes, cuenta con dos museos dedicados a la cultura vinícola: el Museo de las Ciencias del Vino, ubicado en la antigua Alcoholera Extremeña, y el recientemente inaugurado Museo del Cava, que narra la historia local de este espumoso y ofrece catas de referentes como el Puerta Alma.

Bodegas como Oran, Romale y Martínez Pavia ofrecen experiencias que van desde visitas guiadas hasta menús degustación maridados en sus restaurantes, consolidando un circuito enoturístico de calidad.