Parto

Lo primero que hago cuando alguien le regala algo a mi bebé

Este gesto sencillo te ayudará a ser agradecida después del parto

Ropa de bebé
Ropa de bebéMatilda Wormwood

Hay algo que me emociona profundamente desde que estoy embarazada: incluso antes de que mi bebé nazca, ya hay personas que piensan en ella. Familiares y amigos se adelantan, eligen una ropita pequeña, un juguete o un detalle cargado de cariño. Cada regalo me llena de gratitud.

Quizá por eso, cada vez que alguien le hace un regalo a mi bebé, siempre repito el mismo gesto. Es algo muy simple, casi automático, pero sé que cuando nazca marcará una gran diferencia. No tiene tanto que ver con el regalo en sí, sino con lo que vendrá después… y con algo que ahora parece fácil, pero que más adelante será difícil de recordar.

El truco que siempre hago cuando mi bebé recibe un regalo

Lo primero que hago cuando alguien le regala algo a mi bebé es hacerle una foto y enviarla a un grupo de WhatsApp.

Tengo un grupo privado solo con mi pareja, el papá, en el que vamos anotando pequeños datos importantes sobre nuestra hija. En ese chat no hablamos de otra cosa: solo de ella.

Cada vez que llega una prenda, un juguete o cualquier detalle, hago una foto y escribo algo muy sencillo, por ejemplo:
“Ranita de punto, regalo de Marta” o “Muñeco de tela, regalo de la abuela”.

No busco que quede perfecto ni hacer algo elaborado. Simplemente dejo constancia de lo que hemos recibido. Puede parecer una tontería, pero estoy convencida de que dentro de unos meses me parecerá una idea brillante.

El verdadero motivo por el que hago fotos a los regalos del bebé

Este truco no lo hago para organizarme mejor ni para llevar un inventario de lo que ya tengo y evitar compras innecesarias. Lo hago porque quiero ser agradecida de verdad.

Cuando nazca la bebé y se ponga esa ropita tan mona, o juegue con un juguete que alguien eligió con tanto cariño, sé que a esa persona le hará muchísima ilusión recibir una foto. Y yo quiero poder enviarla sabiendo exactamente a quién agradecer ese gesto.

No se trata solo de mandar una imagen. Se trata de demostrar que me he acordado de la persona y de que su regalo fue útil, bonito y especial.

Con el cansancio del posparto, las noches sin dormir, las hormonas y veinte prendas casi iguales, confiar en la memoria será prácticamente imposible. Así que prefiero ponérselo fácil a la “yo del futuro”.

El caos real de los regalos para recién nacidos

Algo que me ha sorprendido mucho —aunque es totalmente comprensible— es que la mayoría de la ropa que me regalan es de recién nacido. Bodies diminutos, pijamas pequeñísimos y conjuntos tan delicados que casi da miedo tocarlos.

Son adorables, sí, pero también son los que menos tiempo se usan. Por eso, a las personas que me preguntan antes de hacer un regalo, he empezado a pedirles ropa de una talla un poco más grande.

No sabemos si la bebé nacerá grande y quizá apenas use la talla 0. Además, lo habitual es que crezca muy rápido y necesite enseguida ropa de tallas superiores. La ropa de recién nacido es la que más veces se queda sin estrenar, incluso con la etiqueta puesta, y da mucha pena.

En cambio, una talla algo más grande suele aprovecharse mucho más: se usa, se lava y se vuelve a usar. Cumple realmente su función.

Un pequeño truco para sobrevivir al posparto con más calma

El embarazo es una etapa intensa: estás emocionada, cansada, sensible y despistada a la vez. No hay manual y todo se aprende sobre la marcha. Este pequeño gesto —una foto y el nombre de quien hizo el regalo— me está dando tranquilidad incluso antes de que mi hija nazca.

Sé que cuando llegue el momento y todo vaya deprisa, no tendré que pensar demasiado. Sabré quién regaló qué y podré agradecerlo con cariño.

Al final, cuidar estos pequeños detalles también es una forma de cuidar a quienes se han acordado de ti. ¿No te parece?

Client Challenge